En Rosario, una bandera en formato monumental transformó un playón en atracción
Experto en instalaciones, David Petroni estudió la salida del sol, los atardeceres, las distancias y perspectivas a través del diseño geométrico para representar la bandera
5 minutos de lectura'

Experto en cambiar la piel de edificios a partir de geometrías abstractas de escalas XXL, el artista visual David Petroni (41) batió su propio récord. El mural bandera de 110 metros de largo por 33 de ancho brilla cada vez que le pega el sol al cemento del Parque España, en Rosario, frente al río Paraná.
El playón que los vecinos transformaron en una pista de skate y patín ahora destella una paleta con adn propio donde los azules, ocres, amarillos y blancos le suman una capa más de contenido a este hito del (buen) uso del espacio público que caracteriza a la ciudad.
El desafío no fue menor. El mural de piso de la bandera más grande del país requería optimizar los tiempos para evitar el viento o la lluvia. Y coordinar un equipo experto que gestionara la complejidad técnica de los materiales, en función de garantizar que este nuevo espacio lúdico perdure en el tiempo.

“Es una pintura especial ultra resistente al tránsito y la abrasión de Alba, que suele utilizarse en barcos. Hay que gestionar muy bien los tiempos”, señala el muralista experto en instalaciones site specific que utilizó 1700 litros para su obra Luz y Trama. Y agrega: “El acabado de poliuretano acrílico alifático es muy versátil, capaz de retener color y brillo, y además, de resistir la radiación UV”, detalla sobre las capas de material de última tecnología.
Petroni estudió Artes Plásticas en la Universidad Nacional de las Artes (UNA) y Diseño Gráfico en la FADU-UBA. Y desde entonces sus indagaciones estéticas se presentan en muestras individuales o grupales en galerías y museos nacionales e internacionales. Desde paredes en Perú, Rusia y Portugal, hasta Polonia, España, Italia y Estados Unidos, Petroni despliega formatos monumentales en las grandes ligas del muralismo global.

–¿Cómo reinterpretaste a través del diseño geométrico un símbolo nacional de peso como la bandera?
–Se unieron los caminos conceptuales. Por un lado pensé en el río, en el circuito icónico del Monumento a la Bandera y decidí que no fuera ni tan evidente ni tan figurativa. Estudié la salida del sol, los atardeceres, las distancias y perspectivas. Porque un piso es difícil de visualizar, esa fue una paradoja. Pero la particularidad del Parque España son sus escalinatas. La bandera se ve desde lo alto.
–¿Se genera una ilusión óptica?
–Se simula, porque surgen movimientos similares a los de una bandera que flamea de acuerdo al punto de vista. Lo conecto con el cinetismo, una corriente que rompe con el arte estático tradicional, siempre coqueteo con las obras cinéticas…

–¿Cuál es la búsqueda y la experimentación con el color que más te interesan?
–El estudio de la luz y el trabajo con las transparencias es clave. A partir de ahí desarrollo espacialidades para lograr efectos perceptivos y explotar las propiedades de distintos materiales y superficies.
–Para el edificio de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) te encomendaron representar los valores de la institución, ¿En qué te inspiraste?
–La convocatoria de Elio Kapzuk fue para los 130 años de AMIA, en 2024. Para este diseño me inspiré en la arquitectura del edificio, y apliqué la abstracción geométrica que buscó transformar el espacio urbano y representar la piel de la institución con una propuesta cromática que representa sus acciones y programas. Es muy contundente el edificio, tiene 50 metros de alto y 35 de ancho. Genera un impacto en el barrio.
–¿Qué emociones te interesan transmitir desde estas intervenciones?
–Me interpelan las emociones vinculadas a la experiencia física que provoca el color en el espacio público, donde las devoluciones son muy enriquecedoras. El feedback con los usuarios es impresionante. Y también, en otro tipo de trabajos, como las obras lumínicas, las esculturas experimentales y las telas microperforadas y sublimadas que presenté en la expo El ojo y la tempestad, en la galería Ungallery de La Boca.

–¿Y cuando viajás a festivales en otros países cuál es la respuesta de la gente?
–En cada ciudad se generan distintas sensaciones, aunque el lenguaje visual es siempre el mismo. Impulsa emociones que las palabras no transmiten, o que yo no las puedo transmitir. Es parte de lo que siempre me movió a seguir esta carrera, a comunicar, modificar y ocupar el espacio con colores. Una de las experiencias más significativas la viví en el festival de Gdańsk, en Polonia, una ciudad conocida por su arte callejero, especialmente los murales gigantes del Festival de Arte Monumental (Monumental Art Festival) que transformaron bloques de viviendas en una galería a cielo abierto. Lo interesante es que los murales se van superponiendo unos a otros. Y eso refuerza el carácter efímero de este tipo de arte urbano.
–¿En Siberia qué pintaste?
–Un edificio enorme, en Omsk, en plena pandemia. Los vecinos siguieron el proceso desde el boceto inicial. Interpretaron el diseño como el nacimiento de una estrella. Yo había pensado en la expansión de la luz, pero ese punto de vista me pareció muy poético, y no se me había ocurrido esa imagen optimista, en ese contexto.

–¿Quiénes son tus referentes?
–Van cambiando: Julio Le Parc, Amílcar de Castro, Luis Tomasello, Jesús Soto. De la pintura, Juliet Mehretu, entre otros.
–¿Qué recuerdo tenés de chiquito en relación al arte?
–Vivía en Saavedra, en una zona donde habían demolido las casas para hacer una autopista que nunca se construyó. Entonces quedó un descampado que fue intervenido por muralistas. Recuerdo un portal geométrico y colorido. Ese es el imaginario que quedó en mi cabeza dando vueltas.
–¿Un edificio pendiente para pintar?
–Si es por soñar, la cancha de Boca. La Bombonera entera.
1Beroe: el club búlgaro que se convirtió en una “embajada” para los futbolistas argentinos que no pueden triunfar en el país
- 2
Horror en Miramar: violaron en la playa a una turista de 16 años
- 3
Nunca pudo afirmarse en River, se hizo un nombre en equipos chicos de España y despertó el elogio de Coudet
43 alimentos de consumo diario que afectan a los riñones


