
"A Evita la engañaron con el cáncer"
Revela la trama política en torno a la enfermedad mortal de la esposa de Perón
1 minuto de lectura'
Sin ficciones. Con relatos de médicos y enfermeras, el periodista Nelson Castro reconstruyó la trama de engaños e intrigas en torno a la enfermedad y muerte de la segunda esposa de Juan Domingo Perón.
Los últimos días de Eva, historia de un engaño , de Ediciones B, aporta documentos e informaciones hasta ahora desconocidas. Reproduce un resumen de la historia clínica, cuyo original fue eliminado por la Revolución Libertadora, informes desclasificados de la CIA, que revelan que Estados Unidos siguió de cerca la enfermedad de la "abanderada de los humildes" y supo lo que ella nunca se enteró: que fue operada por un cirujano de ese país.
Participaron en la búsqueda de información y las entrevistas Guido Baistrocchi y Cinthya Ottaviano.
A dos años de haber publicado Enfermos de poder , en el que describe el costado político de toda dolencia severa que afecte a un presidente, en diálogo con LA NACION, el médico y periodista vuelve a afirmar que "el poder mata".
-Sobre Eva Perón se habló mucho...
-Se habló mucho sobre ella, pero se escribió sobre su enfermedad como un capítulo más de las biografías con un desarrollo incompleto y con inexactitudes. Nadie narraba el engaño a Evita que es doble: es sobre su enfermedad y sobre el médico que la operó [nunca supo que fue el cirujano estadounidense George Pack]. Tampoco se hablaba del contacto de Pack con la embajada norteamericana y el Departamento de Estado, y de lo que les pasó a los médicos.
-¿Qué lo atrajo de esta historia?
-Que es una demostración de que el poder mata. A Evita, en definitiva, la mata su enfermedad de poder. Me atrajo también ver cómo es el manejo de los médicos de la dificultad y cómo lo político contamina a su vez el manejo de lo médico y las relaciones entre ellos. Otra cosa que me atrajo es el engaño a ella y a la población que no sabía lo que Eva tenía.
-¿Coincide con el doctor Oscar Ivanissevich que afirmó que Eva "inconscientemente se suicidó"?
-En definitiva sí, porque si hubiese sido una paciente común se hubiera operado y quizá habría tenido oportunidad de salvación.
-Usted consiguió la historia clínica y el testimonio de la enfermera que cuidó a Eva en sus últimos momentos...
-El miedo para hablar persiste 50 años después de los hechos. Costó conseguir los testimonios; querían hablar lo menos posible.
-Una vez terminada esta investigación, ¿cambió en algo su visión sobre Eva?
-No. Se la ve como una figura de una personalidad muy difícil, fanática, y que llevaba un germen de devoción a Perón. Fue impactante confirmar la sospecha sobre una trama secreta y un manejo político de la enfermedad.
-¿Fue Perón el gran amor de Eva?
-Sí. Hay libros que conjeturan que su relación con Perón era mala, pero todos los elementos testimoniales que tenemos muestran que no era así y que él realmente la quería y sufrió mucho su enfermedad. Impacta que Perón no se animó a decirle que tenía que operarse.
-Hay controversias sobre si Eva sabía o no que tenía cáncer, ¿cuál es su conjetura?
-En Santa Evita , Tomás Eloy Martínez reproduce el testimonio del peluquero de Eva, Julio Alcaraz, que dice que Perón contó a su esposa que tenía cáncer. Creo que esto no es así. Cuesta creer que Perón haya sido tan duro y que Evita haya aguantado un año esa farsa. Una cosa es que ella se haya dado cuenta de lo que tenía, al percibir que la cosa iba mal, y otra que se lo hayan dicho.
-¿Eva se habría enterado por una mujer que la fue a visitar días antes de morir?
-Sí. Nadie hablaba de cáncer cerca suyo por pedido del mismo Perón. Ella creía que tenía una úlcera de cuello de útero.
-En el libro se afirma que Perón la habría contagiado...
-Sí, porque su primera mujer había fallecido de cáncer de cuello de útero y hoy se sabe que su causa más frecuente es el virus del papiloma humano, que se contagia por vía sexual y lo porta el hombre. En aquel momento esto no se conocía.
-¿Qué consecuencias tuvo el engaño sobre la enfermedad de Eva en el peronismo?
-No decirle a ella que tenía que operarse cambió la historia del peronismo porque, como dice Guillermo Jaim Etcheverry en el prólogo, nadie puede decir que se hubiese salvado, pero tuvo esa posibilidad.
-¿Qué impide aceptar la realidad en estos casos?
-La enfermedad del poder. Con este libro, y con el anterior, quisimos demostrar que una enfermedad severa afecta al poder político.
-¿Pensó en escribir sobre las patologías psicológicas o psiquiátricas en el poder?
-Sí, pero tiene una dificultad mayor de documentación. Lo que quiero marcar con estos libros son hechos contundentes que muestren lo que pasó. Y nos pasó a nosotros.



