
Amplias diferencias en el costo de las carreras en universidades privadas
La cuota mensual promedio es de $ 298, pero los valores varían desde $ 146 hasta $ 1176, según los casos
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Quien quiera recibirse de médico en una universidad privada deberá calcular la inversión de $ 33.000, en promedio. Para ser arquitecto, deberá disponer de algo más de $ 18.000. Casi $ 15.000 le costará completar la carrera de Contador público y con algo menos de $ 12.000 financiará una licenciatura en Letras.
Los datos provienen de un relevamiento realizado por la Secretaría de la Competencia, la Desregulación y la Defensa del Consumidor, que recopiló y ordenó los aranceles que cobran las universidades privadas en 17 carreras, seleccionadas por ser las que se dictan en mayor número de instituciones.
Según el estudio -que anualmente se realiza con los aranceles de colegios privados y ahora se extiende a las universidades-, cursar una carrera en una institución privada tiene un costo total promedio de $ 16.063, con un mínimo de $ 6835 y un máximo de $ 52.664.
La información, ordenada por carrera, está disponible fácilmente en Internet (http: //www.consumidor.gov.ar). Desde la secretaría se insistió en que el objetivo del trabajo no es comparar la calidad de la enseñanza, sino "reducir el costo de búsqueda de esta información para que los consumidores tomen mejores decisiones".
Los datos no sólo contemplan los aranceles mensuales, sino los demás gastos asociados, que no siempre se tienen en cuenta, como las matrículas anuales, exámenes de ingreso, costos de las libretas universitarias, del diploma y de otros materiales. La cuota mensual promedio en una universidad privada es de $ 298, entre extremos que van de $ 146 a $ 1176.
De las 51 instituciones de educación superior privadas del país -universidades e institutos universitarios- 41 respondieron a la convocatoria oficial y enviaron a tiempo la información pedida. Según se informó en la secretaría, las diez que no lo hicieron recibirán "un apercibimiento"; si persisten en su negativa el año que viene, cuando se repita el proceso, les tocará una sanción económica.
Panorama diverso
Uno de los datos más interesantes del estudio es que los esquemas de arancelamiento difieren mucho entre las universidades. Así, el número de cuotas que se cobra va de diez a doce por año; en algunos casos los aranceles de primer año son menores a los de años siguientes; la duración de las carreras difiere; los derechos de examen se cobran por materia o sólo al rendir por segunda vez; las libretas y diplomas originales pueden o no estar arancelados.
Por eso, los datos corresponden "al costo total en que debería incurrir un alumno que apruebe las materias conforme al plan de estudios, sin reprobar, y que no pierda su libreta universitaria", dice el informe.
Entre las carreras con menores costos totales -en general duran menos de cinco años y la poca inversión tecnológica que demandan- aparecen Letras, Filosofía y Turismo, que exigen desembolsar unos $ 12.000 promedio. Con costos inferiores, también están Psicología, Contador público, Informática, Administración de empresas y Abogacía, entre $ 14.000 y $ 15.300.
En el otro extremo, las más caras resultan Medicina ($ 33.059), Veterinaria ($ 21.893) y Odontología ($ 21.617), que suelen ser más largas. Por encima del promedio se ubican Agronomía, Arquitectura, Economía, Ingeniería electrónica e Ingeniería civil, con costos comprendidos entre los $ 17.000 y $ 21.000.
Sin embargo, los promedios pueden ser engañosos: las diferencias entre universidades son muy grandes para una misma carrera, con un 233% promedio de dispersión entre la más económica y la más onerosa.
Por ejemplo, se puede estudiar Administración de empresas por $ 6835 (por toda la carrera) en la Universidad Católica de Santiago del Estero y por $ 47.560 en la Universidad de San Andrés. Turismo, en tanto, se financia con $ 7399 en la Universidad Kennedy y con $ 21.025 en Palermo.
"Que haya transparencia con los aranceles nos parece bien, pero si la información no se acompaña con las características de la oferta académica, se está comparando precio, y no calidad", afirmó a LA NACION Mercedes Cullen, coordinadora de Relaciones Institucionales de la Universidad de San Andrés, donde cursan 860 alumnos que pagan las cuotas más altas de todo el sistema.
"Tenemos una oferta de excelencia: 40 profesores full time que enseñan e investigan y están todo el día en la universidad, con sus propias oficinas. Estamos emplazados en un campus que permite la interacción permanente de estudiantes y profesores. Facilitamos la salida laboral con contactos en el país y el exterior. El 30% de nuestros estudiantes recibe ayuda económica. Somos una comunidad de beneficios que cuesta caro sostener", argumentó Cullen.
De manera similar se expresaron en la Universidad de Palermo, la más onerosa en Turismo, Comercialización y Arquitectura. "Las universidades no son comparables por precio, sino por calidad", dijo el rector, Ricardo Popovsky.
Según dijo, "no es lo mismo tener clases de 20 alumnos que de 50. Nosotros aprovechamos la situación para atraer buenos docentes, invertimos en tecnología, hay tutores para los alumnos y pagamos los $ 150 de aumento a docentes y no docentes".
El estudio también deja en evidencia la sobreoferta de carreras: en el campo privado existen 34 carreras de Contador público; 33 de Administración de empresas y 30 de Abogacía.




