Aquel viejo tic-tac
No se trata del antojo de un coleccionista (aunque bien podría serlo). Los relojes que aquí vemos, con toda su carga de nostalgia –parecen llamarnos: piden que les demos cuerda, que acariciemos cierta superficie afelpada, cierta esfera metálica– forman parte de una muestra recientemente inaugurada en el Museo de las Confluencias de Lyon. La exhibición se llama Le Temps d’un Reve (El tiempo de un sueño) y bucea en aquello que, por definición, es imposible de ser aprehendido: la enigmática sustancia de lo onírico. “Intentamos definir el sueño desde diferentes puntos de vista, incorporando perspectivas históricas, neurocientíficas y psicoanalíticas”, explicó Yoann Cormier, curador de la exhibición. Entre objetos antropológicos, hallazgos de la ciencia y el recuerdo de Freud tenían que estar, claro, ellos. Los viejos relojes y un tic-tac que los años quizás vuelvan entrañable.
- 1
A los 54 años, murió el escritor chileno Germán Carrasco
2Tradiciones, labores, paisajes: la primera Bienal de Arte Indígena abrió en la UCA de Puerto Madero
3Noam Chomsky, consejero de Jeffrey Epstein: ¿qué opinan los intelectuales y filósofos?
4El Nobel de Literatura Orhan Pamuk finalmente tiene la serie de Netflix que tanto quería





