
Asunto entre privados
El crecimiento en la morosidad en los créditos es una preocupación creciente en las conversaciones sobre la economía argentina. Es un tema de altísima sensibilidad para sus protagonistas, que el Gobierno define como un “asunto entre privados”, según han insistido recientemente Javier Milei y Luis Caputo. Días atrás, el presidente atribuyó el problema a la compra de televisores para el Mundial, incluso cuando las estadísticas oficiales muestran que este este año hubo menos ventas de estos aparatos en comparación con 2022 y 2018.
El “estrés crediticio” local llegó a los escritorios de Wall Street. La calificadora de riesgo estadounidense Moody’s hizo recientemente un análisis donde comparó la dinámica de las familias locales con las de otros países de la región, desde 2023 hasta la actualidad. Mientras entre los argentinos la mora se disparó del 2,8% al 12%, en el mismo período se mantuvo estable en México (3,3%) y Colombia (3,3%), subió unos puntos en Brasil (3,7% a 5,6%) e incluso disminuyó en Perú (de 3,4% a 2,5%). Quizás “los privados” en la Argentina de Milei hayan elegido ser más incumplidores. O, tal vez, haya que mirar los ingresos para entender un poco más el origen de este ‘asunto’.



