Benedetti dejó sus bienes y su obra a una fundación
En su testamento, el poeta estableció quiénes la presidirán y a qué destinarán los fondos
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MONTEVIDEO.- Dos departamentos, uno en Uruguay y otro en España, sencillos, austeros. Dinero en plazos fijos y cajas de ahorro, aún bajo el manto del secreto bancario. Ni un automóvil. Pero miles de libros y unos cuantos cuadros. Se acabó el misterio: ésos son los bienes que dejó Mario Benedetti, el escritor uruguayo que murió el 17 de mayo pasado en esta ciudad.
Sin embargo, el valor monetario de la herencia no está en bienes tangibles, sino en el flujo de fondos que genera su abundante y rica obra literaria, que quedará en manos de una fundación que llevará el nombre de Benedetti, según él mismo dispuso en su testamento, y que también se encargará de hacer donaciones para actividades vinculadas a los derechos humanos.
La obra de Benedetti incluye novelas, cuentos y poemas que circulan en el mundo en varios soportes de lectura y traducidos a más de 20 idiomas, y que generan derechos de autor por un volumen considerable, que periódicamente deriva giros a las cuentas bancarias que están en proceso de sucesión judicial. Según pudo saber LA NACION en ámbitos judiciales, a su hermano Raúl y a un primo hermano, Benedetti les dejó "algún tipo de cooperación monetaria" que aún no trascendió.
En las últimas horas se difundió el contenido del testamento firmado por Benedetti, que estaba en poder de un abogado local. Eduardo de Freitas, albacea de la sucesión, confirmó que se inició el trámite. "Estoy gestionando el sellado de puertas del departamento de Mario y reclamando un inventario de bienes, tanto de lo que hay en su casa como de las colocaciones financieras", dijo. La guardia policial se mantiene frente al departamento que está sobre la principal avenida de Montevideo, la 18 de Julio.
Mientras tanto, en el Ministerio de Educación y Cultura ya se inició el trámite de solicitud para una fundación con el nombre de "Mario Benedetti". El poeta estableció que la fundación, que abriría sus puertas este año, se encargará de conservar su obra, promover talleres literarios, otorgar becas a escritores y, además, destinar algunos fondos para "apoyar causas de derechos humanos".
Herencia en detalle
Hace un año, Mario Benedetti se ocupó de dejar por escrito, con sumo detalle, su voluntad de herencia. El poeta mantuvo reuniones con un grupo de amigos a los que decidió confiar la preservación de su obra y la misión de promoción cultural que le interesaba. Estaba bastante bien entonces, según recuerdan, pero los problemas de salud ya le complicaban la vida y su ánimo no era el mejor. Fundamentalmente, porque no había podido recuperarse del golpe de la viudez. Hacía dos años que había fallecido Luz López, con quien estuvo casado durante unos 60 años.
Benedetti decidió que la escritora montevideana Sylvia Lago asumiera la presidencia de una fundación a la que traspasaría sus bienes y futuros ingresos. Lago es una prestigiosa novelista, cuentista y crítica literaria de 77 años.
Según lo estipulado por el poeta, el secretario será el dirigente socialista Guillermo Chiflet, quien durante el actual gobierno renunció a su banca de diputado por considerar que el Frente Amplio estaba olvidando banderas históricas de la izquierda uruguaya. El tesorero, nominado por Benedetti en su testamento, será el médico Ricardo Elena y los dos vocales, el cantautor Daniel Viglietti y el escritor Eduardo Galeano. Todos, del círculo íntimo de Benedetti, destacados en la cultura uruguaya y referentes de la coalición de izquierda.
"Hay que recordarlo con esa cosa suya de vivir para defender la alegría, la libertad, la igualdad", dijo Viglietti a LA NACION el día del velatorio en el Palacio Legislativo, mientras cientos de uruguayos desfilaban con sentido homenaje por el Salón de los Pasos Perdidos.




