
Berni en las peores manos
En un robo audaz y sin precedente, el 26 de julio fueron robadas de un camión de mudanzas quince pinturas de Antonio Berni. Nunca más se supo nada de este atraco, un duro golpe para el patrimonio cultural y para el propietario de las obras, hijo del maestro rosarino. El conjunto reunía ejemplares cumbre de su ecléctica producción
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Fue un golpe con triple efecto: al dueño de las obras robadas, al buen nombre de la empresa que las transportaba y al patrimonio cultural. El robo de 15 pinturas de Antonio Berni, ocurrido mientras eran trasladadas de un depósito en Vicente López a la casa del hijo del pintor, en la Capital, a fin de julio, tendrá sin duda un lugar en el balance del año que se termina, por la audacia con que se concretó, la envergadura del botín y el misterio en que permanece envuelto el caso.
A cinco meses del robo, no hay novedades en la investigación, que está a cargo de la fiscal Claudia Gambotto, de Villa Martelli. No hay rastros de los 15 cuadros, cuya valuación total alcanzaría los 4 millones de dólares. No hay información para el dueño de las pinturas, José Antonio Berni. Y no hay trabajo para Interpol, que puso en Internet el listado de obras en cuanto desaparecieron, pero no fue luego convocada por la Justicia para colaborar.
El 26 de julio pasado, a las 7.45, un camión de la empresa Delmiro Méndez e Hijo S.A., equipado para el traslado de obras de arte, llevaba 17 pinturas de Antonio Berni a la casa de su hijo José Antonio en Almagro, cuando, a 200 metros del depósito, fue interceptado por dos hombres armados y vestidos con uniformes similares a los que usa la Policía Federal. Les ordenaron llevar el camión a Hipólito Bouchard y Echeverría, a dos cuadras de la Panamericana, donde esperaba el resto de la banda en otro camión. En 45 minutos, los ladrones cargaron 15 de las 17 obras que había -no entraban todas- y se fueron, después de invitar a desayunar a los empleados y dejarles 3000 pesos.
Las obras robadas, que se llevaron en un camión que aún no fue hallado, son un buen recorrido por la diversidad de la obra de Berni y sus búsquedas estéticas, e incluyen óleos, collages y construcciones polimatéricas. En el botín se encuentran, por ejemplo, La metamorfosis del pájaro azul (1930), La muerte acecha en cada esquina (1932), Barrancas (1934), Aeropuerto (1976), La olla azul (1959), La leñerita (1954), Cristo en el garaje (1981), El carnaval de Juanito Laguna (1960) y Ramona de fiesta (1966).
Enseguida, enterada la Secretaría de Cultura de la Nación y la Policía Federal, se cerraron las fronteras para evitar que las obras fueran sacadas del país. Y con la misma velocidad comenzaron a circular las hipótesis.
El dato del traslado de las obras no era conocido por muchos. Berni las quería en su casa dos días antes de reunirse, como tenía previsto, con el director del Museo Nacional de Bellas Artes, Guillermo Alonso, con quien quería conversar sobre la posibilidad de abrir un espacio permanente para Berni en el MNBA.
Mientras varios expertos concluían que no se trataba de un golpe de aficionados, sino de una operación bien planificada, también se escuchaba la hipótesis de que los ladrones no sabían qué había dentro del camión al momento de asaltarlo y que era probable, por ese motivo y por la imposibilidad de sacar las obras del país, que rápidamente aparecieran "abandonadas" o se pidiera rescate por ellas a la aseguradora. Se habló incluso de que el robo hubiera estado destinado a afectar directamente a la empresa transportadora, con 80 años de trayectoria en el mercado.
Ninguna de esas ideas se verificó todavía y de la investigación se sabe poco, salvo que existe malestar entre los involucrados. Fuentes de Interpol aseguraron a adn cultura que la fiscalía no les ha dado intervención y que por ahora se ocupan de "buscar información en la calle", sobre posibles compradores, por su cuenta. Desde España, José Antonio Berni no se esfuerza por ocultar su descontento. "No hay información sobre la investigación y si la hay, no me la han querido dar. Es como si yo fuese una persona ajena al hecho", comentó a adn cultura. El mes pasado, Berni estuvo en la Argentina y en la fiscalía (que depende del fiscal general de San Isidro, Julio Novo), donde pidió incorporar a Interpol en la investigación. "No había ninguna novedad en ese momento y después de esa reunión no me quedaron muchas ganas de hablar con nadie del tema. Confío en que las fuerzas de seguridad y la Justicia harán lo necesario para recuperar parte del patrimonio nacional", se lamentó.
El audaz golpe reemplazó el que hasta ahora había sido el gran robo de obras de arte en el país: la desaparición, en la Navidad de 1980, de 16 cuadros y 7 piezas de arte oriental de la colección Santamarina del MNBA. Más de 20 años después, sólo tres obras (de Gauguin, Cézanne y Renoir) se recuperaron a partir de una pista descubierta en una galería de París.




