
Buenos Aires, en la ruta de Da Vinci
Un dibujo de Leonardo se exhibe hoy y mañana, antes de ser rematado en Londres
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El Leonardo viajero llegó ayer a la Asociación de Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes,la primera escala de una gira porteña que continuará esta noche en el Alvear Palace Hotel y mañana en los salones de J. C. Naón.
Allí, el público podrá contemplar el pequeño dibujo del gran maestro renacentista previo pago de los dos pesos de entrada destinados a la Asociación de Amigos del Museo.
No es la primera vez que un dibujo de Leonardo da Vinci visita Buenos Aires. En 1980, una muestra consagrada al arte del Renacimiento llegó a nuestro museo mayor. Entre las obras expuestas figuraban tres dibujos de Leonardo da Vinci.
¿Por qué ahora en su itinerario global el dibujo de Leonardo hizo escala en Buenos Aires?, se preguntaba anoche un conocido marchand al término de la conferencia que No‘l Annesley y Franois Borne, experto de Christie´s, ofrecieron en el auditorio de la Asociación de Amigos.
La respuesta no habrá que encontrarla en la realidad inmediata, ni en un contexto financiero de nervios erizados por la escapada del riesgo país. La Argentina tiene una larga tradición de coleccionismo, reconocida internacionalmente por nombres que trascendieron largamente el ambiente local, como los de Antonio Santamarina o Amalia Lacroze de Fortabat.
Fue casualmente la empresaria dueña de Loma Negra quien inició la serie de precios récords del mercado de arte, cuando en los años 80 compró por 7 millones de dólares un maravilloso Turner pintado en Venecia. "Julieta y su niñera" se llama la obra que hasta no hace mucho descansaba sobre la chimenea de su piso de la Avenida del Libertador.
Una cifra cercana a la del Turner se estima que logrará el dibujo de Leonardo, que salió a subasta por última vez en 1928, y fue adquirido entonces por John Nicholas Brown en módicas 2500 esterlinas. El heredero del dibujo fue nada menos que el prestigioso especialista Carter Brown, director por años de la National Gallery, de Washington.
El precio más alto pagado por un dibujo corresponde a "Cristo resucita", de Michelangelo Buonarroti, rematado en Londres, por Christie´s, en 12 millones de dólares. El récord de Leonardo triplica esta suma y fue obtenido por el Códice Leicester, adquirido por Bill Gates en los años noventa.
"Caballo y su jinete" es uno de los últimos dibujos de Leonardo en manos privadas y evoca de manera impar la fascinación que ejercían los caballos en el maestro renacentista. El dibujo fue realizado como un estudio preparatorio para su primera obra independiente, "La adoración de los magos", que hoy integra las colecciones de las galerías de los Ufizzi en Florencia, fechada en 1481.
El resto de los estudios correspondientes a esta pintura integra las colecciones reales del Palacio de Windsor. Varios de ellos anticipan las ideas que Leonardo desarrolló en estudios posteriores para monumentos ecuestres, como el "Estudio para caballo corcoveando", rematado recientemente por Christie´s. La técnica utilizada es la punta plata y exige de quien la emplea una sola condición, que Leonardo cumplía sin esfuerzo: no cometer errores.



