
Cielo despejado para la investigación
Oficial: más presupuesto para el Conicet y la apertura de la carrera de investigador fueron los datos fuertes que surgieron de la reunión anual de la Asociación Física Argentina.
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TANDIL.- Afuera, las Sierras de la Ventana, bañadas por una luz intensa, ofrecen un marco envidiable a los edificios de una planta de la Universidad Nacional del Centro de la provincia de Buenos Aires. Ubicado en un campo de 53 hectáreas, el complejo de la sede Tandil de esta universidad inspira admiración. Los edificios son la concreción de un ambicioso plan que actualmente se encuentra en el sesenta por ciento de su desarrollo, pero que avanza a paso firme.
Entre otras particularidades dignas de elogio, y a pesar de contar sólo con fondos presupuestarios, la Universidad del Centro se da el gusto de invertir 800.000 pesos anuales en programas de investigación. (Cabe aclarar que dicho monto se destina íntegramente a solventar los proyectos en sí, ya que los sueldos de los docentes e investigadores surgen de las partidas correspondientes.) Pero, a pesar de los días esplendorosos, del idílico campo deportivo en el que circunstancialmente se entrena un equipo de rugby, y de los edificios relucientes de la Universidad, esta semana en la sala "A" de la Facultad de Física hubo un volcán en erupción.
Personalidades relevantes
La 81ª Reunión Nacional de Física, que finalizó ayer y este año congregó a más de 400 físicos de todo el país, reunió a personalidades relevantes del quehacer científico nacional. Como es habitual, se presentaron numerosos trabajos de la especialidad. Pero además -no podrá ser de otro modo en las circunstancias actuales- se debatió acerca del futuro del sistema científico argentino. En una de las mesas redondas que tuvieron lugar durante las jornadas, los doctores Juan Carlos Pugliese, ex rector de la Universidad, Antonio Redolatti, presidente de la Secretaría de Investigación Científica de la provincia de Buenos Aires, y Marta Otero de Eppensten, gerente general de la Comisión Nacional de Energía Atómica, se refirieron a la tarea de sus organismos específicos.
Pero el plato fuerte llegó con la exposición del doctor Mario Mariscotti que, además de investigador prestigioso y presidente de la Academia de Ciencias Exactas Físicas y Naturales, es actualmente jefe de asesores del secretario de Ciencia y Técnica, licenciado Juan Carlos Del Bello.
Un sistema vivo
La sala estaba colmada de científicos y estudiantes que viven en carne propia el descalabro del momento, de modo que Mariscotti lanzó un misil que intentó romper el hielo del escepticismo. "Hay una enorme inquietud en el sistema científico -dijo-. Pero esta inquietud no hace más que demostrar que el sistema está vivo y que mantiene el deseo de que las cosas mejoren, la convicción de que la Argentina merece algo mejor en lo que hace a la ciencia y la tecnología." Luego, tras referirse a los distintos mecanismos de evaluación que se están poniendo en práctica y deberían conducir a una reformulación del modelo científico, afirmó con energía: "En cuanto al Conicet, que es un tema tan sensible (...) pensamos que debe haber uno o más organismos dedicados a promover la ciencia, que tengan presupuestos vigorosos. En este sentido, el Conicet debe ser fortalecido para que ocupe su lugar".
Entre otras cosas, el doctor Mariscotti resaltó que casi el único rubro que resulta aumentado en el presupuesto nacional es el dedicado a la investigación. Esto se traduciría en veinte millones de pesos adicionales para el Conicet, un número que quintuplica los valores precedentes.
Los futuros investigadores
Con respecto a la carrera del investigador científico, Mariscotti afirmó que "se reabre con reglas de absoluta transparencia a través de concursos abiertos, se prorrogan todas las becas hasta marzo del año próximo, se renuevan -previa evaluación- todas las becas de posdoctorado que no tienen más de un año, y se llama a concurso para las nuevas becas de iniciación. Comenzamos una nueva etapa con la idea de que el Conicet está al servicio de sus investigadores y no al revés." Posteriormente, el doctor Mariscotti agregó que es intención del equipo actual de la Secyt "estudiar muy cuidadosamente la transición entre lo que podríamos llamar el estado actual y el estado deseado. Esto es importante pero a veces se olvida, y hace que gente con buena voluntad que desea realizar cambios no tenga la prudencia o el cuidado de hacerlos en forma gradual, de manera que en el camino no queden muertas las cosas buenas".
Las precisiones fueron extremadamente alentadoras; sin embargo, las preguntas que se escucharon al cierre de la reunión dejaron en claro que los investigadores continúan sumidos en la incertidumbre. Tal vez porque, después de las frustraciones de los últimos años, se hace difícil volver a confiar.




