Cómo se hace Gaturro, el secreto de Nik
El humorista publicó un nuevo libro y habló con los chicos sobre el exitoso personaje
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"Por favor, dedicáselo a Ana, Pilar y Guillermina. En casa te sigue toda la familia. Hasta el abuelo", dice Carolina Joaquín, una mamá que ayer cargaba a una beba de un mes en brazos y acompañaba a su hija de 11 años a ver al padre de Gaturro en la 14a. Feria del Libro Infantil y Juvenil, que cerrará sus puertas mañana.
El libro, que se agita en varias manitos infantiles en una larga fila en el stand de Sudamericana, es "Así se hace Gaturro", de Nik.
Cristian Dzwonik -de él se trata- firma autógrafos y dibuja con una velocidad envidiable al gato que saltó de la cabeza de un ex presidente al suelo, para convertirse en un personaje con vida propia. Varias cabecitas se arremolinan cerca del humorista gráfico para atisbar los trazos que dan forma a Gaturro.
Un gato de verdad
Algunos padres consultados por LA NACION brindan un dato curioso: sus hijos se enganchan con el humor de Gaturro "desde las páginas del diario". Pilar Joaquín, de 11 años, por ejemplo, tiene empapelada su carpeta del "cole" con las tiras de Gaturro publicadas por LA NACION.
Y no es la única. Cuando le toca el turno a Hernán Monteiro, de seis años, el morenito de pelo ensortijado clava la mirada hipnotizada en la mano de Nik, tratando de grabar en su memoria las formas de esa nada que será en segundos un Gaturro autografiado.
"Me gusta Gaturro porque es divertido y se porta mal. Yo lo leo en la revista", dice Hernán. Y su madre agrega: "El aprendió a leer a los cuatro años con Gaturro, en la sala de espera del dentista, mientras ojeaba las revistas".
Juan Cruz Larrosa, de 9 años, es todo un especialista "gaturriano" porque lo lee en el diario, se divierte mucho y hasta se compró los tres libros de Ediciones De la Flor. Hace apenas dos días, Nik firmó ejemplares en el espacio de este sello que editó las tiras del personaje.
Sofía Coman Martinat, de 10 años, comenzó a leer a Gaturro en una librería y se copó. "Me gustó. Ahora quiero aprender a dibujarlo", dice.
"Así se hace Gaturro" es un libro didáctico que propone a los chicos un aprendizaje novedoso sobre cómo se dibuja el personaje. Tuvo una tirada de 8000 ejemplares y la editorial ya puso en marcha la segunda. Claro que no sólo propone dibujar a Gaturro, sino que, además, contiene otras sugerencias sobre cómo crear una historia, con una estructura narrativa, completando las escenas y los "globitos" de los diálogos.
Dice Nik: "Muchos chicos quieren dibujar, pero no se preguntan qué quieren contar. En una época en que la tele reina en la vida de los chicos, es importante que ellos puedan ser protagonistas y armar la historia que más les guste".
Nik trabajó en el formato, historietas y textos incluidos en el libro con su mujer, Laura; las editoras Mariana Vera y María Schujer, y la diseñadora Fernanda Scalise. Cuando se le pregunta al humorista en qué momento sintió que Gaturro debía mudarse de la cabeza de aquel ex presidente argentino que se hizo un tratamiento capilar a un territorio propio como personaje, el dibujante responde: "Siempre que construyo algo estoy atento a la mirada del lector. Gaturro quedó porque los lectores pidieron que no lo sacara".
Este libro servirá como trampolín para otras propuestas "gaturrianas". Esta llamada "Colección Gaturro", de Sudamericana, se nutrirá con otros temas, en los que el curioso personaje irá introduciéndose con sus errores, sus torpezas y sus chistes. Por ejemplo, el arte, la ciudad y otras cuestiones. "Desde el planeta Gaturro contaremos cómo funcionan las cosas para él", dice Nik.
Lo que se observa entre los niños que esperan el autógrafo de Nik en el libro o, aun en un papel si es que no han podido comprarlo, es que ya se ha establecido un vínculo afectivo entre Gaturro y los pibes, que lo incorporan a su vida como si existiera. Obviamente, esto depende de la edad.
"Esto siempre funciona así. Cuando yo era chico estaba convencido de que Mafalda tenía vida propia e imaginaba su mundo", cuenta Nik.
Para el humorista gráfico, los libros de Gaturro ya transitan el andarivel educativo, porque "para los chicos la educación funciona bien de la mano del entretenimiento. No hablo de algo banal, sino de algo ingenioso, creativo. Y también les gusta leer actualidad con formato de humor".
En varias escuelas -a las que Nik ha asistido a dar charlas-, las maestras trabajan durante el año con los recortes de las tiras de LA NACION, que archivan en carpetas.
Gaturro ya llegó en formato libro a Ecuador, Panamá y España. Y se apresta a aterrizar en México y países limítrofes. Hasta de Brasil, a su padre le llegan mails contando cómo se ríen con sus aventuras.




