El arte y la locura se encuentran en el Centro Cultural Recoleta

Hay 33 pinturas, dos fotografías y 30 objetos confeccionados por pacientes del hospital Borda
(0)
19 de mayo de 2003  

Centro Cultural Recoleta, Sala 10. Nadie diría que cada uno de estos cuadros esconde una tragedia tras sus pinceladas. Nadie lo diría, porque están repletos de colores brillantes y sus motivos casi infantiles hasta parecen transmitir alegría. Es imposible pasar por allí y no verlos.

Sin embargo, estos seres fantásticos, brillantes, estas figuras humanas rodeadas de mariposas y pájaros, verdes, amarillos, rojos, fueron pintados por pacientes psicóticos, personas con graves problemas de personalidad y de conexión con el mundo real, que encierran un sufrimiento equivalente a la intensidad de sus delirios.

Arte BA se propuso reunir en una muestra algunas de las obras más interesantes del llamado art brut . Así nació "Arte y locura", una exhibición que reúne 33 pinturas, dos fotografías y más de 30 objetos -entre cerámicas y técnicas mixtas-, obras todas que pacientes del hospital Borda confeccionaron a lo largo de casi 30 años, desde el nacimiento del primer taller de libre expresión, en 1960.

Aquel primer taller fue ideado por el doctor Eugenio López de Gomara cuando la idea de mezclar el arte con la locura -la locura patológica, se entiende- era poco menos que una novedad que el psiquiatra traía de Europa.

Hoy, producto de más de tres décadas en el hospital, López de Gomara es dueño de una de las mayores colecciones de art brut del país y sueña con donar todo ese patrimonio al Borda para fundar allí un museo dedicado al tema.

¿Es arte?

Cuando se habla de art brut, de inmediato salta una pregunta que, por el momento, no tiene una respuesta definida. ¿Es arte la obra de un esquizofrénico, por ejemplo? Quienes dicen que no, se fundamentan en que no hay creatividad en este tipo de pinturas, sino el traspaso al papel del delirio. Quienes sostienen que sí se trata de arte y que sí incluye creatividad valoran además el art brut por ser arte primitivo, descontaminado, sin condicionamientos relativos a un contexto social determinado o a una técnica. Arte bruto, arte en bruto, que emana de personas aisladas de la realidad.

Pero, ¿qué es lo que muestran los cuadros pintados por psicóticos? ¿Qué diferencias se aprecian, tras una vista rápida, con los cuadros de artistas "normales"?

"Antes que nada, ponga que la pintura no cura a los psicóticos, como algunos han dicho -aclara a LA NACION el propio López de Gomara-. Pero sirve para que mejoren su calidad de vida."

Luego, explica que nadie podría reconocer una obra cuyos trazos fueron delineados por un esquizofrénico, por ejemplo, de otra cuyo autor fue un pintor normal. "Aunque el tema es bastante más complejo", reconoce.

A decir verdad, sí existen ciertos rasgos que se repiten en muchas obras de art brut: los colores brillantes, las figuras fragmentadas, las repeticiones, los ojos desorbitados, la obsesión por no dejar ni un centímetro de la hoja sin colorear...

"Son todas metáforas de su delirio -explica López de Gomara-. Digamos que los autores de estas obras no reproducen sus delirios en el papel, sino que construyen una metáfora de sus alucinaciones y la reproducen. Y ésa es otra prueba de su creatividad".

El gato a rayas

Entonces aparece la cuestión de la temática. No hay una única temática en los cuadros, pero para resolver este problema la curadora Corina Bellati dividió la muestra según sus características.

"Por empezar, aparecen muchísimo los animales fantásticos", explica.

Basta entonces con mirar alrededor: una especie de cabra verde, con rostro humano, ojos de colores y piernas de mujer; un elefante amarillo; un bellísimo gato a rayas rojas, verdes, amarillas y violetas, que apenas asoma en un mundo igual de rayado e igual de colorido; una ¿jirafa? alada de cerámica, color verde y violeta.

Otros "ítem" de la muestra son aquellas pinturas en las que aparecen retratados los médicos -según la óptica de los pacientes- y los autorretratos.

Pero la verdad es que determinar a ciencia cierta qué es lo que pretende transmitir un psicótico a través del dibujo es una misión cercana a lo imposible. Durante décadas, los psiquiatras se han devanado los sesos tratando de descifrarlo. "Es que ellos, los pacientes, explican muy poco sobre su propia obra", reconoce López de Gomara.

Sin embargo, durante los últimos años, una buena mayoría de los especialistas se vuelca a la idea de que, a través del arte, los esquizofrénicos intentan reconstruir un mundo propio que se encuentra escindido y fragmentado. E intentan, pincel en mano, recomponer -aunque más no sea sólo un poco- el camino que los separa del mundo real. Porque comunicarse con el mundo real es uno de los grandes dramas de los esquizofrénicos.

Vale la pena una visita. Una muestra de art brut es un acontecimiento verdaderamente extraordinario -ésta es la cuarta vez que se realiza una en el país- que permite espiar, por lo menos por unos instantes, una de las dimensiones más misteriosas y fascinantes de los seres humanos: la locura. Y, sencillamente, porque se trata de una muestra muy bella.

Cuándo visitar la muestra

  • La muestra "Arte y locura. Art brut en colecciones argentinas" se expone en la Sala 10 del Centro Cultural Recoleta –ubicado en Junín 1930– y permanecerá abierta hasta el domingo 6 de julio. La entrada es gratuita y puede visitarse de martes a viernes, de 14 a 21, y los fines de semana, desde las 10 (los lunes está cerrada).
  • ADEMÁS

    MÁS leídas ahora

    Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

    Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.