
El collage colectivo
Un grupo de artistas convocado por Jorge Mara creó una obra de múltiples manos y miradas con la técnica que amaba Schwitters
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En su cuaderno de notas, Gabriel Orozco pegó la foto de la tierna carita de un chico a punto de hacer estallar un chicle globo sobre otra de una enorme nube de humo negro en expansión, de la que intenta escapar un camión azul. La fuerza de ese collage , realizado 14 años atrás, hizo que el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) lo eligiera este verano para cubrir por entero las paredes de una sala. Por allí se entraba a la retrospectiva del cotizado artista mexicano que está recorriendo las grandes capitales de arte: del MoMA viajó al Kunstmuseum de Basilea y ahora se exhibe en el Centro Georges Pompidou de París, antes de seguir camino a la Tate Modern de Londres.
"El collage es una manifestación muy posmoderna; hoy, en todas las artes, la gente utiliza cosas ya hechas", observa Jorge Mara, que presenta en estos días una muestra colectiva dedicada a esa técnica centenaria. Tan antigua, sostiene el galerista, que ya puede encontrarse en La Anunciación de Simone Martini, un díptico de 1333 que presenta en relieve las palabras del ángel a la Virgen, o en las llaves y joyas que cien años después Carlo Crivelli aplicaba con estuco a sus pinturas. Y desde luego, siglos más tarde, en las obras de Kurt Schwitters, Max Ernst, Georges Braque, Pablo Picasso, los futuristas, los dadaístas y los surrealistas, por citar algunos ejemplos. "Yo quería mostrar que hay distintas formas de abordar el collage -dice Mara-. Aunque esta exposición no agota sus manifestaciones posibles, hay figurativos y abstractos; algunos muy geométricos, pero siempre con algo de precioso, algo de joya y de ícono."
La muestra es un collage en sí misma, porque reúne materiales diversos para lograr un resultado único, con identidad propia: hay trabajos de Kenneth Kemble, Liliana Porter, Pat Andrea, Adolfo Estrada, Macaparana, Sean Mackaoui, Kirin, Juan Lecuona, Fidel Sclavo, Carlos Arnaiz y Eduardo Stupía. La mayoría de las obras fueron realizadas especialmente para la ocasión, al igual que un enorme collage y dos cadáveres exquisitos -técnica usada por los surrealistas que permite el ensamblaje colectivo de palabras o imágenes- producidos "a diez manos" por Kirin, Lecuona, Sclavo, Arnaiz y Stupía.
Una primera experiencia para todos y casi una gesta bíblica, podría decirse, ya que la creación conjunta demandó siete días y al tercero "resucitó", después de una crisis entre las partes. "Cada uno tiene una idea de cómo debe ser un collage , en cuanto al equilibrio y la composición", explica Stupía. Por supuesto, ese traspié, que hoy los cinco artistas recuerdan con humor, no quedó registrado en el video que siguió la tarea minuto a minuto y que funciona como catálogo de la exposición ( http: /www.jorgemaralaruche.com.ar/collages.html ).
Allí se puede ver cómo Kirin es el primero en acercarse lentamente al lienzo en blanco, para pegar unos numeritos cerca del borde. Hasta entonces, algunos integrantes del grupo sólo se conocían de vista. Pero la timidez duró poco: cuando llegó Arnaiz, los demás ya habían empezado, compartiendo pinturas, papeles, cartones, libros, venecitas, juguetes de madera y hasta un zapato.
"No hubo tiempo ni decisión para hacer ningún programa -dice Stupía-. Primero porque era imposible, y segundo porque iba en contra de la idea de que el collage tenía que ser como saliera. La obra fue imponiendo sus propios límites, y nos terminó por expulsar."
La intuición, coinciden los cinco, es la regla principal de este juego. "Es como armar un rompecabezas sin tener el dibujo previo", sostiene Lecuona. Y agrega Arnaiz: "Me gusta la palabra colaboración, porque tiene una carga real. Llega un momento en que uno colabora incluso poniendo lo que el otro dice, uno pega lo que el otro vio que debía ir ahí".
"Esta parte la hicieron Stupía y Sclavo -señala Mara al inclinarse sobre uno de los cadáveres exquisitos-. Yo no puedo distinguir dónde empieza uno y dónde termina el otro. Hay una identidad muy grande, que es lo interesante en la obra colectiva: cómo se pierden las individualidades en la totalidad."




