El deseo de volver a la Argentina y un reloj que marcará para siempre las 22.15: los últimos momentos de Rubén Darío
Hoy se cumplen 110 años del fallecimiento del poeta; su bisnieto rememora su voluntad de morir en el país y el estrecho vínculo del escritor nicaragüense con LA NACION
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Este año se cumplen 110 años de la muerte de Rubén Darío y, con esa efeméride, se vuelve necesario desmontar una versión tan difundida como inexacta: la idea de que el poeta regresó a Nicaragua con la voluntad de morir en su tierra natal. Es cierto que abandonó Europa para sumarse a un proyecto que proclamaba la paz en los Estados Unidos y proyectaba su recorrido por América; también lo es que la enfermedad y las circunstancias políticas terminaron por conducirlo a León, donde murió en 1916. Pero esa deriva final no respondió a un deseo propio. Como se argumentará en este artículo a partir de cartas, testimonios y confidencias personales, la aspiración íntima de Darío era otra: volver a la Argentina, país que sentía como su verdadera patria espiritual y cultural.



