
El diario para ciegos, un servicio de LA NACION para eliminar barreras
Las personas con problemas de visión podrán acceder a un sitio diseñado especialmente para ellos
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Eliminar barreras; de eso se trata. La idea es que ninguna persona se vea privada de la posibilidad de leer el diario.
Con esa intención, LA NACION inaugurará hoy en Internet un sitio desarrollado especialmente para que todos aquellos que padecen de problemas visuales, desde una disminución leve en el sentido de la vista, hasta de ceguera total puedan acceder a las notas e informaciones publicadas en estas páginas.
Al ingresar en www.lanacion.com.ar/sinbarreras, el fastidio que representa para algunos lectores lidiar con las letras pequeñas se convierte de inmediato en apenas un mal recuerdo. La tipografía, un 40% más grande que la del sitio tradicional, y los colores llevados al máximo de contraste hacen de la navegación por el sitio un recorrido ameno por la actualidad, la opinión y la reflexión.
De acuerdo con lo informado por la Asociación Mundial de Periódicos (WAN), la International Newspaper Marketing Association y la organización Editor & Publisher no hay otro diario en el mundo que tenga desarrollado el sitio de esta manera.
Lectura para ciegos
Un capítulo especial merece el trabajo de las áreas de Marketing y Nuevos Medios de la empresa, junto con la Fundación Diario LA NACION, que durante meses se abocaron a un desarrollo especial para los ciegos.
Y aquí debe hacerse una salvedad: Probablemente, buena parte de los lectores no sepa que, gracias a programas especiales de computación, los ciegos pueden navegar por Internet. Básicamente, se trata de sistemas lectores, que "leen" el contenido de los sitios para que los escuche el usuario que navega.
Pero, así como una buena parte de los sitios en la Red aún es incompatible con dichos programas -y los lectores no videntes no pueden visitarlos- la mayoría, aunque sean compatibles, tampoco tiene un diseño apropiado para estos casos. Por eso, una visita a un sitio ayudado por estos lectores cibernéticos puede terminar convertida en un enorme engorro para quien escucha.
¿Cómo hacer, entonces, para convertir la lectura del diario en un rincón ameno y, por sobre todo, útil, para un no vidente que utilice un programa lector?
Básicamente, el desafío fue abordado por dos costados.
- Por un lado, se respetaron las normas "U.S. Section 508-The Access Board" y "Web Content Accessibility Guidelines 1.0 - W3C", que rigen para el desarrollo de los sitios y tienen que ver, precisamente, con la accesibilidad.
- Por otro, ¿qué mejor que nuestros propios lectores no videntes para orientar a LA NACION en la construcción del mejor sitio para ellos?
Alrededor de 15 personas con problemas de visión trabajaron codo a codo con los especialistas del área de Nuevos Medios, para no pasar por alto ningún detalle. Y el resultado los ha dejado más que satisfechos.
"Diez puntos... Realmente quedó diez puntos", dice sin ocultar ni una pizca de su entusiasmo el licenciado Antonio Rodríguez Soto, uno de los lectores de LA NACION que dedicó su tiempo y su buena voluntad al desarrollo del sitio.
Rodríguez Soto, de 66 años y padre de tres hijos, es director de Artistas Plásticos Argentinos Ciegos (APAC) y dedicó buena parte de su vida a una de sus pasiones: la fotografía, "porque en la Argentina es muy difícil vivir sólo de la sociología".
Su otra gran pasión es la política, especialmente en lo que se refiere al tema de la discapacidad. Trabajó entre 1996 y 1999 en la Secretaría de Cultura de la Nación, en el desarrollo de políticas para esta área.
Pero, ¿cómo una persona no vidente se declara apasionada por la fotografía?
Explica que si bien sus problemas de visión comenzaron desde muy pequeño, a los tres años, recién en 1990 perdió por completo la visión. Durante décadas tuvo comercios de óptica y fotografía.
Dice Rodríguez Soto que el nuevo sitio de LA NACION para personas con problemas visuales significa un gran avance a la hora de leer el diario, o escucharlo, si se quiere.
"Puedo decir que gracias a la disposición del nuevo sitio se me acorta el tiempo de lectura en un 60%", afirma. Y asegura que en estos días de pruebas y tests previos al lanzamiento descubrió los archivos de audio de LA NACION Line, ahora más accesibles.
¿Qué le falta al nuevo sitio? Según Antonio, nada importante. "Pero por decir algo -opina-, me gustaría que en la sección de humor hubiera una descripción de las caricaturas".
Quien no cuente con una computadora o con el software que lee los sitios de Internet -que suele ser costoso- puede dirigirse a la Biblioteca del Congreso de la Nacion (Hipólito Yrigoyen 1750). Allí funcionan dos máquinas equipadas especialmente para la navegación por la Red de las personas no videntes y su uso es completamente gratuito.




