
El nuevo rector de Harvard podría resultar una mujer
Entre los nombres que se evalúan hay seis candidatas
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CAMBRIDGE, Massachusetts (The New York Times).- ¿Es posible que Harvard se esté preparando para elegir a una mujer como nueva presidente?
Sólo los nueve miembros del reservado comité de búsqueda de la universidad lo saben con certeza. La búsqueda iniciada para reemplazar a Lawrence H. Summers es tan hermética como la elección de un papa, y tiene posturas dignas de una campaña política.
Summers renunció en febrero pasado, en medio de un feroz descontento del cuerpo docente, que estalló a causa de su insinuación de que una aptitud intrínseca podría explicar por qué había menos mujeres que hombres en los niveles más altos de la ciencia y la matemática en todas las universidades.
Entonces, ¿qué podría ser más adecuado, dicen los observadores y los miembros del cuerpo docente de Harvard, que designar a una mujer por primera vez en los 371 años de historia de la universidad?
La lista de potenciales candidatas que el comité de búsqueda compartió con los 30 miembros de la Junta de Supervisión durante una reunión a puertas cerradas, en diciembre pasado, incluía a tres mujeres que son rectoras de otras universidades, la "Ivy League" (las instituciones consideradas de primer nivel): Shirley M. Tilghman, de Princeton; Ruth J. Simmons, de Brown, y Amy Gutmann, de la Universidad de Pennsylvania. También integra la lista Alison F. Richard, vicerrectora de la Universidad de Cambridge, en Inglaterra, y ex funcionaria de alto nivel de Yale.
Otros sugieren que la prioridad es encontrar un candidato de la casa que conozca bien la institución y que ya tenga relación con los estudiantes, docentes y graduados. En esa lista figuran tres importantes funcionarios de Harvard: Steven Hyman, cabeza del área académica; Elena Kagan, decana de la Escuela de Leyes; y Drew Gilpin Faust, decana del Instituto Radcliffe de Estudios Avanzados.
Por otra parte, el comité podría inclinarse por un científico para supervisar la expansión de las investigaciones en temas de primera línea, como en células madre.
"Si tuviera que adivinar, diría que será alguien muy vinculado con Harvard, tal vez alguien de adentro", dijo Jack Maguire, un ex encargado de admisión del Boston College que ahora trabaja como consultor para diferentes universidades. "No me sorprendería que fuera designada una mujer para la presidencia", agregó.
Postulaciones y apuestas
La búsqueda empezó hace unos 10 meses, con una amplia convocatoria dirigida a los estudiantes, al cuerpo docente y a los graduados para que presentaran nominados. El comité revisó esas listas para llegar a una decisión en febrero o marzo. La búsqueda se ha convertido en la comidilla de la academia e incluso hay un sitio de Internet que acepta apuestas.
El comité de búsqueda está formado por seis miembros de la Harvard Corporation, que gobierna la universidad, y por tres miembros de la Junta de Supervisión, el panel asesor.
Muchas candidatas cuyos nombres se hicieron públicos se apresuraron a garantizar a sus actuales empleadores que no tenían interés en el cargo. Pero es difícil saber con cuánta seriedad hay que tomar estas afirmaciones. "Es lo mismo que ocurre con Hillary Clinton o Barack Obama", dijo Richard P. Chait, profesor de Harvard. "No dicen «Sí, tengo interés en ser presidente de Estados Unidos»", ironizó.
Varios profesores de Harvard dijeron que el cuerpo docente observaba atentamente el proceso. "Después de nuestra experiencia reciente, muchos de nosotros estamos muy interesados por alguien que sepa escuchar y proporcionar consenso, y que al mismo tiempo sea capaz de tener iniciativa y aptitudes de liderazgo", dijo Everett Mendelsohn, profesor de Historia de la ciencia y crítico de Summers.
Por su parte, los estudiantes dudan de que la elección tenga algún impacto importante para ellos, aunque las mujeres apoyaron con entusiasmo la idea de una rectora. Algunos alumnos ya se muestran ansiosos por recitar una lista de asuntos importantes para ellos, como cambios en los programas de estudio e ideas para mejorar el sistema de consejeros estudiantiles.
Para otros, el tema es más lejano. Spencer Vegosen, estudiante de primer año, dijo que no había estado siguiendo el proceso de búsqueda con mucha atención. "Ya me ha costado mucho adaptarme al cambio que implica ingresar a la universidad", afirmó.




