
El Papa, arrepentido de haber retirado la excomunión al obispo que negó el Holocausto
Benedicto XVI declaró que, de haber sabido que Williamson tenía esa postura, no habría tomado la decisión; además, reconoció que Maciel, el fundador de los Legionarios de Cristo acusado de abuso, "fue encubierto"
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CIUDAD DEL VATICANO.- El Papa Benedicto XVI reconoció que de haber sabido que el obispo Richard Williamson negaba el Holocausto no habría revocado su excomunión.
El Pontífice declaró que el caso de Williamson, el obispo lefebvrista que niega la existencia del Holocausto, fue para él "un episodio particularmente doloroso", y admitió que "fue un error no estudiar y examinar suficientemente la cuestión".
El pontífice realizó estas afirmaciones en Luz del mundo , el libro de entrevistas con el periodista alemán Peter Seewald, que fue presentado hoy en el Vaticano.
El caso Williamson estalló poco después que la Iglesia, en enero de 2009, levantó la excomunión que pesaba sobre varios obispos consagrados de manera irregular por monseñor Marcel Lefebvre, y se reveló que el prelado había efectuado afirmaciones negacionistas en entrevistas de prensa.
El Papa sostuvo que de haber sabido que Williamson negaba el Holocausto no habría revocado su excomunión y "habría que haber separado su caso del de los demás" obispos integristas alcanzados por la medida.
"Lamentablemete, ninguno de nosotros fue a averiguar en Internet (donde fue difundida la entrevista a Williamson en la que negaba el Holocausto) para tomar consciencia de lo que se trataba", señaló el Papa.
Maciel. En el mismo libro, el Pontífice considera al fundador de los Legionarios de Cristo, el sacerdote mexicano Marcial Maciel, condenado por abusos sexuales a seminaristas, un "falso profeta" y reconoce que "por desgracia" el caso fue afrontado "con mucha lentitud y retraso", debido a que "estaba muy bien cubierto".
"Por una parte, una vida que se encuentra fuera de la moralidad, una vida de aventuras, disipada, extraviada, y por otra parte, vemos el dinamismo y la fuerza con la que construyó la comunidad de los Legionarios", afirma.
Benedicto XVI recuerda que ordenó una inspección de los Legionarios de Cristo y subraya que, aunque "naturalmente" hay que hacer "correcciones", en término general los legionarios son una comunidad sana, con personas jóvenes que quieren servir con entusiasmo a la fe.
Por ello, agrega, "no se debe destruir ese entusiasmo" por los errores de "un falso profeta".
Según el Papa, hay que darle a esos jóvenes un "nuevo aliento, una estructura nueva para que no caigan en el vacío".




