El pensamiento de monseñor Laguna a través del tiempo
Recopilan sus mensajes y reflexiones
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“La democracia es el arma para impedir ser manipulados por los políticos.” “No puede ser que cada vez que haya elecciones nos vendan buzones y los compremos contentos.” “Me parece que no tendría que haber una Cámara de Senadores, es una especie de cámara de los lores.”
¿Reflexiones en torno de las últimas elecciones, cuando el descontento popular quedó reflejado en el alto número de votos en blanco? No.
Son definiciones que el obispo de Morón, monseñor Justo Laguna, fue vertiendo en público en los últimos años y que ahora fueron recogidas en un libro que reseña su pensamiento y acción pastoral.
“Navega mar adentro” es el título del libro, escrito por el sacerdote Santiago Olivera y editado por Sudamericana. Colaborador del obispo en la diócesis de Morón, donde se desempeña como vicario general, el autor se propuso dejar testimonio del compromiso, de las reflexiones y las enseñanzas de un obispo cuya palabra no pasa inadvertida, ni dentro de la Iglesia ni fuera de ella.
Las citas del comienzo, por mencionar algunas, fueron pronunciadas en 1998 y en 1996, mucho antes del escándalo por las denuncias de sobornos en el Senado.
Momentos particulares de la vida del país están reflejados en los mensajes y declaraciones de Laguna. En 1987 prestó su casa para que el entonces presidente, Raúl Alfonsín, se reuniera con el justicialista Antonio Cafiero en tiempos políticos muy tensos.
No queda al margen su mirada sobre la actuación de la Iglesia durante los años del Proceso –“faltaron gestos concretos”, admitió tiempo después– y se recuerda especialmente su participación en el Servicio de Reconciliación, la instancia de diálogo con todos los sectores del país que abrió el Episcopado en una de las etapas más críticas de la vida institucional y que contribuyó al retorno de la democracia, en 1983. Por esos aportes, el diario Tiempo Argentino designó a monseñor Laguna hombre del año en 1982.
“Es una voz escuchada. Uno podrá estar de acuerdo o no con él, pero sus palabras son tenidas en cuenta, al igual que muchos de sus silencios”, expresó monseñor Olivera, en diálogo con LA NACION, al explicar los motivos que lo llevaron a reunir mensajes, reflexiones y declaraciones públicas del prelado.
El libro rescata al obispo frontal, polémico y que incluso tiene mucha aceptación en el campo de los no católicos. Pero también transmite “la profundidad y espiritualidad de un hombre sensible, que en su predicación, en sus gestos y en su acción pastoral siempre intentó plasmar las enseñanzas del Concilio Vaticano II”, explicó Olivera.
El autor dedicó tiempo a la búsqueda de archivos, grabaciones, mensajes, homilías, recortes de diarios y transcripciones de expresiones radiales y apariciones en TV del obispo, uno de los hombres de la Iglesia con mayor presencia mediática de nuestro tiempo.
Relación con el judaísmo
“No intenta ser un libro biográfico. Laguna es bastante transparente y espontáneo y así procuro reflejarlo”, dijo el autor, que incluye reproducciones de cartas, fotos y testimonios de distintas épocas.
También se muestran la apertura de Laguna en la relación con el judaísmo y el diálogo con otras confesiones, y reproduce un encuentro que mantuvo con el rabino reformista León Klenicki durante la celebración de la Pascua judía.
En ese ámbito, el obispo habló de “la pobrísima actitud de la Iglesia ante la Shoah”. Y admitió que, “excepto contados casos, la cristiandad miró hacia otro lado, como también lo hizo durante el proceso militar”. Ambos coincidieron en que el papa Juan Pablo II, con su presencia en la Sinagoga de Roma, dio un paso fundamental hacia la comprensión mutua en el diálogo judeo-cristiano.
Testimonio
“Monseñor Laguna es una voz escuchada. Uno podrá estar de acuerdo o no con él, pero sus palabras son tenidas en cuenta, al igual que muchos de sus silencios.”



