El teatro, historia de una pasión
Por María Esther Vázquez
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Detrás del rostro serio y sereno del doctor en Filosofía y Letras, del profesor de Historia del Teatro Argentino, del investigador prolijo; detrás, en fin, de los títulos publicados y de los honores recibidos, en Osvaldo Pellettieri se aprecia al hombre apasionado y consciente de su pasión: el teatro. Así, al hablar del trabajo que ha emprendido, la Historia del Teatro Argentino en Buenos Aires , se le enciende la mirada. Es evidente que conoce y muy bien, en todos sus aspectos, el pasado y el presente de nuestro teatro. Pellettieri y su Grupo de Estudios de Teatro Argentino (GETEA) compusieron esta historia que decidieron fuera multidireccional y diera cuenta de los textos, de las puestas en escena, de su recepción por parte del público, de sus autores y actores, de su relación con lo social; de todo el espectáculo.
-La idea fue lanzar la Historia... en cinco tomos -explica Pellettieri- más otros dos tomos de diccionarios de autores y de actores respectivamente. Primero apareció el tomo V, El teatro actual (1976-1998) "y ahora, en estos días, el II, La emancipación cultural (1884-1930) , que abarca desde el Juan Moreira hasta el Teatro Independiente y muestra las dos tendencias en pugna: la popular y la otra, culta, más cercana al teatro europeo. Pero quiero precisar que la Historia... es el trabajo de todo un equipo donde han colaborado, desde 1989 hasta hoy, más de 50 personas y yo soy el director de este equipo...
-El teatro es y ha sido un hecho fundamental en la historia de la ciudad .
-Sí y resulta una especie de testimonio político y social de la vida ciudadana. El porteño marcó en el teatro las imágenes de sí mismo y del país: la colonia, la Independencia, la lucha entre unitarios y federales, la época de Juan Moreira, la inmigración, el sainete, el grotesco, el teatro independiente, el teatro abierto...
- Este tomo II tiene más de 600 páginas, incluye cuadernillos de fotografías y cuenta detalles muy interesantes. Por ejemplo, que antes de 1930 los actores trabajaban doce horas diarias porque además suplicaban. ¿Qué es el suplicado?
-El repaso de letra. Se les "suplicaba" que se quedaran a repetir el texto y el que no lo hacía, perdía el trabajo. Por testimonios de Olinda Bozán se sabe que ellos llegaban al teatro a las dos de la tarde, preparaban su comida, daban las obras y seguían hasta la madrugada, cuando, después de la representación, hacían el suplicado. Era la época de las luchas gremiales de los autores y de los actores, que empezaron con "el Moreira"; antes no había teatro en forma diaria ni sistemática, no había instituciones, ni críticos. A comienzos del XX con el aposentamiento de los Podestá en el Apolo empieza el teatro sistemática y profesionalmente..
- ¿Qué nombres marcan ese período?
-Florencio Sánchez, autor bisagra y premoderno, que marca el fin de una época y el comienzo de otra. Creó una síntesis entre lo popular y lo universal. A él le interesaba el teatro como testimonio del progreso del hombre. Y luego están los Podestá, una compañía de roles, de profesionales, a quienes les interesa la relación con el público, la recaudación. A ellos les costó mucho conseguir que autores cultos les dieran sus obras, pero ambos se necesitaban. Otro nombre es Armando Discépolo, creador del grotesco criollo, emparentado con la ideología del grotesco italiano, con el relativismo pirandeliano y, al mismo tiempo, con lo popular del sainete, un género que llamo bifronte, muy difícil de representar. Y aparecen Novión, Defilippis Novoa con "el reclamo ideológico del nuevo público" y el nacimiento de la crítica teatral. En cuanto a actores: los Podestá, Arata, a quien Pirandello consideraba un actor completo, Olinda Bozán, Guillermo Battaglia, Angelita Pagano, Florencio Parravicini, que no estudiaba, no aprendía su parte y la inventaba. Enrique García Velloso entró una noche al teatro en medio de la función, luego de un rato le preguntó al acomodador de quién era la obra. "Suya", le dijo; García Velloso no la había reconocido.
- ¿Por qué el público nuestro ama tanto el teatro?
-Es una tradición; el público se identifica con el teatro y hay actores y autores buenos. Aún ahora, pese a la crisis, existe una gran oferta teatral y sólo dos o tres ciudades en el mundo pueden competir con Buenos Aires.
- ¿Cuánto tiempo les ocupó la elaboración de este tomo?
-Cuatro años. Al trabajar mucha gente se agilizan investigación y redacción.
- ¿Qué fue lo más difícil?
-Seleccionar, orientar y dar un perfil. Equilibrar tendencias. Hacer una historia implica replantear todo el movimiento de un país.
- ¿Qué fue lo más grato?
-Trabajar en equipo, formar discípulos, y un aprendizaje constante para ellos y también para mí..




