
Favorece a Andrés Rivera un fallo en un caso de plagio
El periodista acusado, Jorge Zicolillo, apeló la decisión
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Un fallo de primera instancia del fuero civil condenó por plagio al periodista y escritor Jorge Ignacio Zicolillo -acusado en 2003 por la desaparecida revista TXT de firmar notas desde Bagdad durante la guerra de Irak sin haber estado allí-, al determinar que se apropió indebidamente de pasajes y personajes literarios creados por el escritor Andrés Rivera al volcarlos en un libro sin su autorización.
Apelado el dictamen, ahora la Cámara deberá confirmar o desestimar la sentencia, que condena a Zicolillo a pagarle " $ 20.000 más costas e intereses a Rivera en concepto de daño moral y a publicar la sentencia en la sección Cultura del diario LA NACION", según reza el fallo al que accedió este diario.
El escritor Marcos Ribak, conocido en el mundo literario por el seudónimo Andrés Rivera, presentó una demanda por daños y perjuicios por plagio en 2000 contra Zicolillo. En ella, lo acusó de utilizar en el libro "La voz de la revolución", editado por Sudamericana, en 1998, a tres de sus personajes de ficción, además de otros pasajes de "La revolución es un sueño eterno", magistral creación sobre la vida de Castelli, galardonada con el Premio Nacional de Literatura en 1992.
Tras un largo pleito que se inició en el fuero penal, donde Zicolillo fue sobreseído, la jueza subrogante Silvia Mortara, del Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Civil Nº 65, sentenció: "De la comparación de los textos en análisis -el de Ribak, una novela histórica, y el de Zicolillo, según afirma, una biografía-, de toda la prueba colectada y, en especial, del informe presentado por el jurado de idóneos, se concluye que el demandado utilizó personajes de ficción que eran de la autoría de Rivera, además de otros pasajes, sin la debida autorización".
Tomar y agradecer
Eso, afirma la magistrada en relación con un agradecimiento que Zicolillo incluye en la primera página de su libro, donde escribe expresamente: "A Jorge Rivera (sic), que me prestó a algunos de sus personajes", no puede ser suplido por la mención del autor en el acápite de "Agradecimiento", y concluye que "el plagio ha existido".
Los personajes en cuestión corresponden a la creación ficcional de Rivera de "la mulata Belén, el doctor Cufré e Irene Orellano Stark" con los que recrea vida y padecimientos del "orador y promotor de la Revolución de Mayo", Juan José Castelli, afectado por un cáncer de lengua que culmina con su mudez.
Esas creaciones "son claramente imitadas" por Zicolillo, según la jueza, además de haber sido utilizadas con los mismos nombres y características que les asignó Rivera.
En el fallo, la magistrada también subraya la contradicción que surge de los estudios universitarios que incluye Zicolillo en la solapa del libro (licenciado en Letras) con los que efectivamente declara en el juicio.
En diálogo con LA NACION, Zicolillo dijo que incluyó los personajes de Rivera "para darles una entidad histórica y como un homenaje al primer escritor que se animó a ficcionalizar la vida de Castelli. Resulta discrecional -se defendió- que se entienda como plagio esa inclusión, que, además de accesoria e insustancial, queda expresamente aclarada que no es de mi invención. El que plagia oculta la fuente. Yo le rindo tributo, por eso lo menciono en la primera página, aunque él no lo haya entendido así".
Fuero penal
En otra causa judicial, el periodista y escritor fue demandado por "tentativa de estafa", en 2003, por la empresa Capital Intelectual SA, editora de la revista TXT. "La Cámara confirmó su procesamiento y ahora se espera el juicio oral", informó Hugo Wortman Jofré, abogado patrocinante de TXT ante el Juzgado de Instrucción N° 43.
En Sudamericana, que editó cuatro de los once libros publicados por el autor, no estaban al tanto de la sentencia. El editor general de la casa editora, Pedro Avelluto, confirmó que "La voz de la revolución" tuvo una sola edición y que el volumen fue descatalogado hace cinco años.




