
Gladys Motta sigue en silencio
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VILLA GENERAL SAVIO.- A las 19.30 de ayer los peregrinos saludaron a Gladys Quiroga de Motta, la mujer nicoleña a la que, según se cree, la Virgen empezó a revelarse el 25 de septiembre de 1983.
Gladys Quiroga es una ama de casa, de 60 años, casada con Ricardo Motta, jubilado, con quien tuvo dos hijas: Celina y Nora. El matrimonio vive a metros del campito donde hoy se alza el Santuario de San Nicolás, en la calle Pasaje Figari. Como es habitual para esta fecha, la puerta de su casa está tapizada de cartas con pedidos de peregrinos a la Virgen.
Se trata de una mujer que apenas terminó tercer grado y que, sin embargo, según los creyentes, supo transmitir con precisión mensajes que recibió de la Virgen entre 1983 y 1990, incluyendo complejas citas bíblicas pese a su muy sencilla instrucción. Según los mensajes difundidos, la madre de Dios pide más oración y conversión en la sociedad.
Desde 1990 los fieles creen que sigue recibiendo locuciones privadas de María. Hoy Gladys prácticamente no sale de su casa porque la gente la acosa. Apenas sale esporádicamente para ir a misa o visitar a sus dos hijas y varios nietos que viven a pocas cuadras de su hogar.
Hace 20 años, tras comentar las apariciones al rector del santuario, padre Carlos Pérez, Gladys no podía identificar la imagen que le hablaba. Hasta que un día se le reveló una imagen mariana celeste y roja, idéntica a la de Nuestra Señora del Rosario, que se mantenía guardada en un altillo de la catedral. El padre Pérez la halló en el depósito y desde entonces esa imagen preside las procesiones y festividades que se repiten cada año.
La misa central, presidida por el arzobispo de Corrientes, monseñor Domingo S. Castagna, tendrá lugar hoy, a las 15.30, en el santuario, tras la procesión que se iniciará a las 15.


