La ficción del documento
Dino Bruzzone exhibe fotografías que parecen mostrar lo real, pero mienten y evocan viejos recuerdos del espectador
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En la Galería 5006, Dino Bruzzone expone un conjunto de obras realizadas en los últimos años. Las fotografías muestran supuestas secuencias de varias narraciones simples y reconocibles: el desaparecido Italpark, algunos estadios de fútbol y otros lugares familiares.
En la muestra se pueden ver algunas piezas de "Parque de diversiones", serie que Bruzzone dedicó a un lugar de fantasía que funcionó en Buenos Aires décadas atrás. En sus trabajos aparecen, tal como eran en su tiempo, la calesita, la montaña rusa, las tazas voladoras, los autos chocadores, el gigantesco pulpo y el famoso samba.
En 2001 y 2002, cuando exhibió esas obras en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires y en la galería Luis Fernando Pradilla de Madrid, puso por primera vez al descubierto el "truco" de sus fotografías directas: no eran tomas del objeto real. Junto a ellas exhibió los modelos en escala reducida que utilizó para realizarlas en la soledad de su propio estudio. Para cada caso había construido, con precisa documentación, pequeñas maquetas. Las fotografías reproducen los modelos reducidos; todo es ficción: los juegos son imitaciones. Nadie estuvo nunca en ese parque colorido y desierto, sin la mínima presencia humana.
Bruzzone, con sus estrategias, coincide parcialmente con la práctica artística de los franceses Anna y Patrick Poirier, una pareja cuyas obras son siempre maquetas. Estos modelos de antiguas ruinas, villas imaginarias, bibliotecas ideales o escenarios míticos, fueron definidos por algunos críticos como "arqueología ficción". Por el contrario, el artista argentino no elige para sus maquetas mundos antiguos, sino lugares contemporáneos que existen o existieron. Además, su objetivo final no es el modelo de escala, como para los Poirier, sino la fotografía del modelo. La imagen muestra como real lo simulado; lo real -diría Baudrillard- ya no es real.
Por otra parte, realiza sus obras en series coherentes; el resultado es una "cinematización" de la imagen. La lectura exige un recorrido; el tiempo invade la fotografía y nace el relato. El parque de diversiones solicita al espectador que pasee su mirada por los juegos maravillosos: es lo que se ha llamado el "tiempo expandido" de la fotografía.
La experiencia del artista está siempre alejada de la fotografía subjetiva, cuyos postulados se fundan en que las intenciones creativas del autor resalten sobre el motivo o el significado de la imagen. La estética de Bruzzone está más cerca de la mirada documental de Bernd y Hilla Becher con sus fotos de edificios urbanos y de arqueología industrial, voluntariamente impersonal, con un enfoque uniforme del objeto representado.
Como los fotógrafos alemanes, Bruzzone parece comparar, clasificar y establecer tipologías. Pero, a la inversa de sus colegas, apegados al registro, "miente". No hace foto documental, sino ficción. Sus intenciones parecen estar ligadas al deseo de llevar al espectador a jugar con las asociaciones entre lo real y lo simulado. Es una manera de reivindicar la percepción.
Bruzzone inició la práctica de fotografiar maquetas con las series que mostraban, sin la mínima presencia humana, algunas calles de París, del puerto de Buenos Aires y de La Boca del Riachuelo. En fecha más reciente, presentó en la galería Dabbah Torrejón un conjunto de fotografías con el título de "Arquitectura escéptica", dedicado al desastre físico y radical. Entre las catástrofes inminentes estaban los edificios que se inclinaban de manera peligrosa, también el estadio de Roland Garros, conmovido en su estructura como si fuera de algún material blando y maleable.
Dino Bruzzone nació en Paraná, provincia de Entre Ríos, en 1963. Arquitecto graduado en la Universidad de Buenos Aires, participó en el taller coordinado por Guillermo Kuitca y obtuvo el Premio Braque, con cuya beca estudió en París. Fue invitado, entre otras, a las bienales de Venecia, San Pablo y del Mercosur (Porto Alegre, Brasil). Una de sus obras, "Kiss Alive" (maqueta y fotografía que muestran un show de heavy metal de los años setenta), fue adquirida en ArteBA por el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires.
(En Galería 5006, Marcelo T. de Alvear 1683, hasta el 22 de agosto.)






