
La Iglesia reclama no olvidar la pobreza
"La realidad de la exclusión nos sigue interpelando a todos", dijo el titular de Cáritas
1 minuto de lectura'
"No podemos ni debemos olvidar que la realidad de pobreza y exclusión nos sigue interpelando de manera muy fuerte a todos", aconsejó el presidente de Cáritas, monseñor Fernando Bargalló, al presentar un informe en la 92a. Asamblea Plenaria del Episcopado, que concluirá mañana en Pilar.
Ante el conjunto de los casi 90 obispos que participan del encuentro, con la presidencia del cardenal Jorge Bergoglio, el responsable del brazo social de la Iglesia consideró que, si bien se percibe cierta mejoría en los indicadores macroeconómicos, éstos resultan insuficientes para transformar por sí solos las situaciones de pobreza.
A última hora de ayer, fuentes episcopales informaron a LA NACION que los obispos no tenían resuelto dar a conocer algún eventual documento sobre lo tratado en la asamblea.
A menos de dos semanas del triunfo del frente electoral que condujo en Misiones el obispo emérito Joaquín Piña, en la reunión episcopal que comenzó el lunes los obispos dedicaron un tiempo a la evaluación y el análisis de las actividades vinculadas con la pastoral social. Voces cercanas a la asamblea estimaron poco probable que hubiera un pronunciamiento sobre temas de actualidad política.
El desafío de los pobres
El obispo Bargalló, que conduce desde 1997 la diócesis de Merlo-Moreno, en el conurbano bonaerense, recordó que los principales destinatarios de la misión de Cáritas son los pobres, que "no son números ni estadísticas, sino hermanos que esperan ser tratados como prójimo".
El informe fue presentado junto con el director nacional de Cáritas, Gabriel Castelli, y otros miembros de la comisión episcopal, que integran los obispos Joaquín Sucunza (auxiliar de Buenos Aires) y Aurelio Kühn (de la diócesis cordobesa de Deán Funes).
A modo de rendición de cuentas, en el informe al Episcopado se indicó que entre 2003 y 2005 ingresaron a Cáritas nacional 58 millones de pesos: 11 millones provenientes de donaciones originadas en el país; 17 millones de donaciones del extranjero y 20 millones aportados por el gobierno nacional para el programa de viviendas.
"A estos ingresos se suman unos 150 millones más en donaciones de dinero y especies que se reciben en las 64 sedes de las Cáritas diocesanas", dijo Castelli, y recordó que en todo el país el brazo social de la Iglesia beneficia a unos tres millones de personas por año.
Castelli informó a LA NACION que en lo que va del año se duplicó la cantidad de casas por construir en relación con los dos años anteriores. "El Ministerio de Planificación Federal aprobó 76 proyectos, de los cuales 32 ya están en construcción", detalló.
Los obispos escucharon también a la Comisión de Justicia y Paz, que en los últimos siete meses mantuvo reuniones con sindicalistas, empresarios, educadores y políticos. Presidida por Eduardo Serantes y dependiente de la Comisión de Pastoral Social, que dirige monseñor Jorge Casaretto, el organismo presentó su plan de trabajo, centrado en la inclusión social.
"Vale la pena desde la Iglesia, junto con los otros credos, crear un espacio donde se produzca un diálogo de sus dirigentes en búsqueda del bien común, y de acuerdos que se traduzcan en políticas de Estado", dijo Serantes.




