La lectura como poder
ELUCIDACION DE LACAN Por Jacques-Alain Miller (Paidós)-618 páginas-($ 36)
1 minuto de lectura'
LOS grandes autores del psicoanálisis después de Freud fueron también los grandes lectores del psicoanálisis. Melanie Klein y Jacques Lacan fueron notables lectores de Freud. Lectores que desarrollaron lo que el crítico literario Harold Bloom, autor del famoso libro El canon occidental , llamó "mala lectura". Para Bloom, todo poema es una mala interpretación profunda, una mala lectura de un poema anterior. Si se hubiera leído "bien", no hubiera surgido un poema diferente, sino una copia o el silencio. Existen malas lecturas débiles y fuertes. No existen lecturas correctas, ya que el significado es siempre un vagabundeo entre los textos. Lacan fue seguramente el mejor lector fuerte de Freud, el que llevó "su mala lectura" más lejos. Toda la obra lacaniana es producto de su lectura de Freud, de su consigna de volver al padre del psicoanálisis, leyéndolo. Y Freud es otro después de Lacan. Así como Melanie Klein cambió la lectura de algunos textos de Freud, Lacan cambió la lectura de toda la obra de Freud.
La historia del psicoanálisis, curiosamente, muestra que los grandes lectores tuvieron seguidores que no pudieron continuar con la mala lectura de sus maestros. Disciplinados discípulos que, venerando y sacralizando la lectura de sus maestros, repitiendo religiosamente lo leído por ellos y leyéndolos "bien", se alejaron radicalmente de su manera de leer.
Melanie Klein, a pesar de todo, logró producir "malas lecturas" en una fecunda segunda generación, en la que se destacaron, diferenciándose: Bion, Winnicott y Meltzer. A Lacan le costó más producir lectores que lo leyeran a él como él mismo leyó a Freud.
Jacques-Alain Miller es el primer lector de Lacan que se autoriza a sí mismo a ser el lector autorizado de Lacan. De toda la obra de Lacan. En efecto, muestra que se autoriza a sí mismo más allá de la autorización de Lacan.
Miller, fundador de una institución "mundial" de psicoanálisis, ha producido después de muchos años la impresionante operación textual de unir la lectura al poder. En lo que él mismo ha popularizado como "establecimiento del texto" del trabajo de recopilación y edición de los seminarios de Lacanñ ha fundado desde su lectura un " establishment textual" en el que se coloca como lector supremo. Hace de sí mismo un lector canónico y canonizador que asume el poder (y lo ejerce) de saber leer y hacerse leer.
Elucidación de Lacan y Los signos del goce son dos ejemplos notables de cómo un nuevo autor se instala en el canon psicoanalítico, mostrando esta doble cualidad de saber leer y saber hacerse leer, desde el leer y el poder. En Elucidación de Lacan se recopilan las charlas que Jacques-Alain Miller ofreció en Brasil entre 1981 ñcuando, un mes después de la muerte de Lacan, habló ante setenta personasñ y 1995 ñesta vez, frente a setecientas personasñ, antes de la creación de la Escuela Brasileña de Psicoanálisis. La lógica y la ética, la imagen, la clínica y la cultura, y la institución psicoanalítica son algunos de los temas abordados en estas charlas.
LOS SIGNOS DEL GOCE
Por Jacques-Alain Miller
(Paidós)-447 páginas-($ 32)
En Los signos del goce se recopilan las clases de un seminario dictado en París entre 1986 y 1987, en el que Miller desarrolla la doctrina de la identidad, la función del síntoma y la lógica de la interpretación.
Son textos que intentan y, sin duda, logran elucidar, es decir: dar luz, lucidez y claridad a un texto considerado oscuro. Miller exhibe un "saber hacer" con la oscuridad. El mismo lo justifica así: "Lacan era considerado ´oscuroí hasta por sus alumnos. El enigma exigía un descifrador. Es lo que yo fui. Sin duda era necesario, para poder ´comunicarí a Lacan, alguien que amase el estilo de Montesquieu y el de Stendhal: nitidez, rapidez, precisión... Intento poner orden en ese laberinto de su enseñanza en el que me debato desde hace mucho tiempo... De los seminarios ñde Lacan cada frase la escribí yo: cada frase publicada en los seminarios, en los libros, fue a partir de la taquigrafía de mi escritura. Mi punto de vista no es necesariamente el único, sin embargo, mi apreciación tiene cierto peso. Este libro es así por pedido del doctor Lacan... El afirmó una vez: ´Usted sabe mucho más que yo de lo que se trata en ese textoí... Todas las interpretaciones son iguales, aunque hay interpretaciones más iguales que otras. Y bien, creo que mis interpretaciones de Lacan son más iguales, están dentro de las más iguales".
La "mala" lectura de Miller se aleja del estilo de Lacan. Miller denomina "Bolero de Ravel" a su propio estilo, una retórica de la demostración que agota el desarrollo de una idea, a través de variaciones que explotan todas las posibilidades "y llegan así, de un modo progresivo, al espíritu del lector o del oyente".
Ya hay miles de espíritus fascinados por el bolero de Miller, pero también se han generado agrupamientos internacionales de psicoanalistas que lo odian. Los signos del goce de los psicoanalistas necesitan, cada vez más, de nuevas elucidaciones.
- 1
2Alicia María Zorrilla: “Hay ejemplos que espeluznan como ‘inesperada sorpresa’ y ‘Las y los medicamentos aumentaron de precio’”
- 3
“Como él hubiera querido”: asado, vino, tango y un mensaje para sus amigos en el funeral de Julio Le Parc
4El descargo de Teresa Costantini y la batalla legal por un apellido que atraviesa al mundo de la cultura


