La Plata descubre a Bernaldo de Quirós
Hasta el 20 de junio se exhiben 40 obras del pintor entrerriano en el Teatro Argentino
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LA PLATA.- Cesáreo Bernaldo de Quirós vivió 90 años y de un modo intenso: muchos viajes, varios lugares de residencia, amores de novela y amistades entre aristócratas y bandidos. La mayoría de sus experiencias fueron plasmadas en pinturas que, desde ayer, se exhiben en el Teatro Argentino de esta ciudad.
Son 40 obras que fueron pintadas entre 1902 y 1965 y que pertenecen a la colección de la galería Zurbarán.
La muestra "El pintor de la nacionalidad" -organizada por el Instituto Cultural Bonaerense y auspiciada por Repsol YPF- podrá visitarse de martes a sábados, de 10 a 20, hasta el 20 de junio, y el acceso es gratuito.
Nueve hermanos
Quirós nació en Gualeguay, Entre Ríos. De sus nueve hermanos se destacó por su carácter díscolo. Cuando murió la madre, durante su adolescencia, el padre resolvió enviarlo a Buenos Aires, donde vivía una de sus hermanas mayores. Allí, tuvo sus primeros contactos con la pintura y el arte. Luego, el joven obtuvo una beca que le permitió estudiar en Europa y pronto se destacó en Roma.
"Es uno de los mejores pintores de la Argentina. La última exposición de sus obras la hicimos en el Palais de Glace, hace 15 años, y concurrieron miles de personas", dijo a LA NACION el curador, Ignacio Gutiérrez Zaldívar.
Quirós vivió varios años en España y en los Estados Unidos, pero fue considerado "el pintor de la Patria", como lo llamó Leopoldo Lugones. Es que sus pinturas sobre gauchos y montoneras fueron trascendentes.
En el Teatro Argentino se exhiben algunas que pintó para recrear la epopeya gaucha de Francisco Ramírez y sus seguidores. Conoció esa historia por medio de los relatos que escuchó en una estancia de Médanos, Entre Ríos, perteneciente a unos amigos, donde pasó un largo período. Además de "Nacimiento en el viaje", "La doma" y "Los matreros", los visitantes podrán observar "A través del ramaje" y "Alegoría del Paraná", pinturas de paisajes que Quirós hacía durante el atardecer y en las que expresó el amor por su tierra entrerriana, a la que llamaba selva de Montiel. También se exponen obras realizadas en sus distintos lugares de residencia: "De noche en la plaza" es uno de los testimonios de su paso por Mallorca.
Amor y fuga
En Italia, Quirós encontró a un gran amor, María Antonelli, de 18 años y casada. Para evitar la venganza del marido despechado, ambos huyeron a Cerdeña, tierra de bandidos. Allí, Quirós logró la protección de algunos de ellos. En "Ave de presa", puede observarse un impactante retrato de uno de sus protectores, Zio Lino. El pintor argentino también hizo retratos de la aristocracia de los lugares que visitó.
En el Teatro Argentino, donde cada hora se organizarán visitas guiadas, están algunos de los cuadros preferidos por el artista -"Viejas imágenes" (1955) y "Criollazo" (1945)- y de los más valiosos -"La casona rosa", "Papelillos" y "La tapera de los Robles"-.
Quirós falleció en 1968, días después de cumplir 90 años. Parte de su vida está relatada en un film realizado por Diego Soldi, hijo del pintor Raúl Soldi, que se proyectará durante todos los días que funcione la muestra.
Ayer, concurrieron a la inauguración el presidente del Instituto Cultural, Alberto Hernández; el director provincial de Patrimonio Cultural, Juan José Ganduglia, y el director de Artes Visuales, Rubén Betbeder.




