La Santa Sede aceptó la renuncia de Storni
Temporariamente lo reemplazará monseñor Blanchoud
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SANTA FE.- El papa Juan Pablo II aceptó la renuncia del arzobispo local, monseñor Edgardo Gabriel Storni, investigado por la Justicia a raíz de denuncias por presuntos abusos deshonestos en perjuicio de seminaristas, y designó temporariamente en su reemplazo al arzobispo emérito de Salta, monseñor Moisés Julio Blanchoud, que tiene 79 años y asumirá como administrador apostólico.
Nacido en 1923 en la ciudad santafecina de Esperanza, Blanchoud conducirá la arquidiócesis hasta que el Papa designe un nuevo arzobispo. Estuvo al frente de la arquidiócesis de Salta entre 1984 y 1998, año en que se retiró al cumplir 75 años y pasó a residir nuevamente en Santa Fe.
La aceptación de la renuncia de monseñor Storni, que hoy deberá declarar ante la Justicia, abre una nueva etapa en la conflictiva situación que vive la Iglesia santafecina. Junto con el arzobispo renunciante se alejó de la conducción de la sede el grupo de colaboradores acusado de haber presionado al padre José Guntern, para conseguir una retractación de sus declaraciones ante el juez. El párroco había presentado una carta enviada a Storni en la que le censuraba un "desliz" cometido durante un retiro con seminaristas en el Valle de Calamuchita, en Córdoba.
Al conocerse su designación, monseñor Blanchoud reconoció ayer las dificultades que enfrenta la Iglesia santafecina y pidió comprensión, serenidad y respeto.
"En la vida hay que tomar los acontecimientos con mucha serenidad frente a la realidad que nos toca vivir. Hay que obrar con la verdad en la caridad. Mi misión es acompañar al pueblo de Dios en la diócesis y preparar el ánimo para cuando el Santo Padre designe al nuevo arzobispo", reflexionó.
Pidió "serenar los ánimos, hacer un esfuerzo para que se conozca la verdad, asumirla con entereza y corregirla si es necesario. No hay que tenerle miedo a la verdad", subrayó.
Blanchoud pidió, además, no obstaculizar la labor judicial en los hechos que investiga y que involucran a miembros de la Iglesia local. "Que la Justicia haga lo que corresponda. Yo voy a trabajar sobre la base de la unidad", insistió.
El nuevo administrador apostólico se instaló ayer mismo en el arzobispado para hacerse cargo de sus funciones. Desde hace cuatro años residía en el convento de Carmelitas Descalzas de Santa Fe, donde se desempeñaba como capellán. El sábado último, mientras se encontraba en la asamblea de la Conferencia Episcopal en Pilar, el nuncio apostólico, monseñor Santos Abril y Castelló, le comunicó la decisión del Papa.
Pedido que no prosperó
El abogado defensor de Storni, Eduardo Jauchen, solicitó el viernes último el archivo de la causa -lo que no prosperó- porque "no ha podido probarse que los hechos denunciados por Martín Lascurain (el seminarista que denunció un presunto acoso durante un retiro espiritual en Córdoba, en 1992) y otros dos ex seminaristas hubieran ocurrido".
También sostuvo que "aun en la hipótesis contraria, no habría delito penal dada la edad de las presuntas víctimas en la fecha en que los presuntos ilícitos se habrían producido". Además, hizo reserva del derecho de plantear la prescripción de la causa.
Dicha causa aún no tiene carátula firme. Hasta ahora gira sobre presuntos abusos sexuales contra seminaristas, pero si el magistrado interpreta que finalmente son delitos de corrupción, agravada por abuso de autoridad, la situación del arzobispo se tornaría complicada. En este caso se trata de un delito grave, con penas de entre 10 y 15 años de prisión.
Hoy no iría a declarar
SANTA FE.- Monseñor Edgardo Storni está citado para hoy, a las 10, por el juez de Instrucción de la 5ta. Nominación, Eduardo Giovanini, pero su abogado defensor, Eduardo Jauchen, anticipó que no se presentará por cuanto "no se encuentra en inmediaciones del juzgado". Ello abonó la hipótesis de que Storni se encontraría en el país y podría estar recluido fuera de la capital santafecina.
La audiencia de hoy fue solicitada por el defensor de Storni, cuando elevó una nota firmada por el arzobispo, en la cual se ponía a disposición de la Justicia y deseaba realizar una presentación espontánea.
El pedido de archivo de la causa se interpretó como una estrategia de la defensa, por lo que se desconoce si finalmente el ex arzobispo se presentará a declarar.




