
1
LIMA.-El 18 de mayo de 1781, en la plaza de Armas del Cusco, un niño de trece años contempló una masacre. Fernando Túpac Amaru Bastidas fue obligado a ver el asesinato de sus padres, su hermano mayor y algunos de sus tíos. A su madre, Micaela Bastidas, una prócer de raíces indígenas y africanas, quisieron cortarle la lengua y luego colocarle un collar de hierro para destrozarle la nuca, pero como su cuello eran tan delgado la remataron a garrotazos y patadas.



