La vida sigue
1 minuto de lectura'

Con tradicionales trajes ucranianos, una de las mujeres retrata a la otra, y hay una tercera persona que no vemos y que fotografía a ambas. El motivo de la vestimenta se debe a la celebración de la festividad de Iván Kupala. Iván es el nombre eslavo de Juan Bautista, y Kupala quiere decir “baño”. Este año se celebró el 8 de julio y supone que coincide con el aumento de las temperaturas del agua en ríos y lagos, y por eso nadar es el principal ritual. Estas mujeres, ahora sonrientes, han llegado a este muelle después de trabajar como voluntarias recogiendo los escombros que generan los bombardeos rusos. Contrasta esta imagen relajada y festiva con las de la incomprensible y cruenta guerra entre ambos países. Una demostración de que la vida sigue y de que a pesar del horror hay espacio para la celebración. En Rusia también festejan Iván Kupala, pero con la suerte de que no tienen que juntar escombros.
1“Los ilegales”: la historia jamás contada del programa de espionaje súper secreto del Kremlin
2Un policial con heroínas aventureras y altruistas: “El tiempo de las moscas”, en el top ten de Netflix
3Fernando Fazzolari, el artista que narró con ironía la fragilidad de los lazos sociales en la Argentina de la postdictadura
4Abel Gilbert y Pablo Alabarces, premiados por una “historia mínima” del rock latinoamericano



