
Llegan obras de Tony Cragg
1 minuto de lectura'
Ayer al mediodía, 13 obras monumentales del mundialmente reconocido escultor británico Tony Cragg arribaron a la sala Cronopios del Centro Cultural Recoleta, donde el martes, a las 19, con la presencia del artista residente en Wuppertal, Alemania, quedará inaugurada por primera vez en América latina una muestra suya, posible gracias a las gestiones que hace tres años emprendió el inquieto galerista Daniel Abate.
Además de esas titánicas formas abstractas de texturas manipuladas en bronce, madera y fiberglass, entre otros materiales, que engrosan el patrimonio de los mayores museos de arte contemporáneo del globo, Cragg, de 57 años, galardonado en 1988 con el premio Turner, expondrá hasta el 3 de diciembre medio centenar de dibujos, pinturas y bocetos.
Las obras arribaron a Buenos Aires con un equipo llegado especialmente desde Alemania, presidido por la mano derecha del escultor, John Mc Cormack, y por Enrique Smidt, un tandilense que es también su colaborador. El equipo trabajará durante el fin de semana en el montaje de la muestra y el lunes, el propio Cragg, ayudado por una grúa, dispondrá el lugar exacto para la exhibición de sus piezas.
Nacido en Liverpool y formado en química, a Cragg se lo considera el sucesor de Henry Moore. Expandió las posibilidades de la escultura a partir de un variado repertorio de formas y materiales de desecho que fusionó con otros a partir de sus conocimientos en bioquímica. Aclamado internacionalmente, sus obras se cotizan en millones de euros.




