
Los setenta, según la mirada del juez Fayt
Su libro señala la acción de los abogados
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Los abogados y su lucha por la justicia durante los años 70 (período 1971-1973) , un libro de Carlos S. Fayt, ministro de la Corte Suprema, fue presentado en el Colegio Público de Abogados de la Capital Federal.
El libro recoge las actas de la Asociación de Abogados de Buenos Aires en el período en que Fayt presidió esa institución por segunda vez e incluye documentos sobre la defensa de los derechos humanos, la lucha de la entidad por la colegiación legal y debates sobre la reforma constitucional.
Presentó al orador el presidente del Colegio, Jorge Rizzo, quien señaló que era la primera vez que el jurista visitaba esa entidad por cuya concreción bregó durante años. Destacó su coherencia y dijo que como ministro de la Corte sus disidencias son a veces "magistrales".
Marcelo Diez comentó los hábeas corpus y recursos de amparo en favor de abogados y otros ciudadanos detenidos en lo que Fayt llama el proemio del libro: "Los años 70, cuando las ideas se hicieron sangre". Dijo que la Asociación propugnó desde 1934 crear un colegio con el control de la matrícula.
El actual presidente de la Asociación, Beinusz Szmukler, destacó la honestidad intelectual del autor, que ordenó las actas y quiso que se viera la realidad tal cual fue. Recordó que él era de la minoría -"la oposición", acotó la doctora Florentina Gómez Miranda- en aquella comisión, y señaló el respeto, pese a la diversidad político-ideológica, en debates como el referido a la masacre en la base aeronaval de Trelew. Gómez Miranda dijo que una cosa es hablar ahora y otra, en aquella situación de miedo e inseguridad. Brindó por la libertad (femenina) que se conquista con heroísmo (masculino). Elías Salazar recordó las tratativas sobre un foro de abogados, que no cuajó, en 1973.
Fayt dijo que nunca había presentado ninguno de sus libros y que si lo hacía por primera vez era por pedido de Rizzo. Saludó la presencia del presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, que estimó más significativa porque no lo había invitado; valoró su energía y su carácter al frente del tribunal. "Tengo 40 años de vida dedicados a dos cosas: la docencia y la Asociación de Abogados -dijo-, y casi un cuarto de siglo en la Corte." Recordó que en su primera presidencia tomó la asociación con 170 socios y la concluyó con 1700.
En el libro señala: "El idealismo excesivo, la evasión de la realidad, es una inclinación demasiado poderosa, que, de la mano de Tánatos, conduce a la tragedia". En el acto, abogó por un Estado de derecho social y democrático, inteligente, gradualista y planificador, que acabe con la exclusión, la indigencia y la inseguridad, y vaya atenuando la asimetría social y económica.





