
Murió el Nobel español Camilo Cela
A los 85 años, falleció en un hospital de Madrid por una afección cardiopulmonar; ya había sido internado el año último
1 minuto de lectura'
El escritor español Camilo José Cela, premio Nobel de Literatura 1989, falleció ayer por la mañana, a los 85 años, en una clínica de Madrid, víctima de una grave afección cardiopulmonar.
Cela, referente ineludible de las letras hispanas del siglo XX, había sido internado el martes último para someterse a una serie de estudios a raíz de una neumonía. Según fuentes médicas, el autor de "La familia de Pascual Duarte" pasó sus últimas horas en estado de coma.
En el momento de su muerte, Cela estaba acompañado de su segunda esposa, Marina Castaño, y del director de la fundación que lleva su nombre. Según contó Castaño, el escritor murió "muy tranquilo" y "afortunadamente no se enteró de nada, pues se quedó adormecido por completo".
Desde hacía más de cinco años, Cela tenía incorporado un marcapasos y padecía, además, una complicada enfermedad pulmonar. Por este motivo, fue hospitalizado en varias oportunidades durante el año pasado, la última de ellas en Navidad.
En la jornada de ayer, personalidades de la vida cultural y política española -entre las que se encontraban el presidente José María Aznar, el rey Juan Carlos y la reina Sofía- desfilaron por la clínica en la que falleció Cela, donde se realizó el velatorio. A pedido del propio escritor, sus restos serán sepultados esta tarde bajo un olivo en Iria Flavia, el pueblo de La Coruña donde nació, en 1916.
Reacciones y dolor
La muerte de Cela conmocionó al mundo de las artes y las letras. Figuras de todos los ámbitos dieron a conocer su opinión sobre un autor que siempre despertó controversias por su estilo directo y provocador.
El escritor Francisco Umbral aseguró que "España ha perdido a un escritor muy singular y con una voz inconfundible", mientras que José Manuel Caballero Bonald sostuvo: "Cela seguirá siendo un gran maestro del idioma. Fue el último gran exponente de una tradición que comienza con Quevedo y llega hasta Valle Inclán y Pío Baroja".
El autor barcelonés Manuel Vázquez Montalbán dijo que Cela pasará a la historia "por ser una figura importante en la transición de lo que fue la cultura literaria española previa a la Guerra Civil y el inicio de cierta normalidad democrática en España a fines de los sesenta". Por su parte, el escritor Fernando Vizcaíno Casas lamentó la muerte de Cela, al que definió como "el gran revulsivo de las letras españolas".
Víctor García de la Concha, presidente de la Real Academia Española de la Lengua -entidad a la que Cela pertenecía desde 1957-, describió al autor fallecido como una "figura capital de la cultura española" y alabó sus múltiples cualidades artísticas.
Las academias de Lengua de países de América latina como Uruguay, Cuba, Bolivia y Chile expresaron su pesar por la muerte del creador de "Madera de Boj".
El Nobel y el Cervantes
Autor de más de noventa obras, Cela abordó todos los géneros literarios, desde la poesía a la novela pasando por el ensayo, el teatro y los artículos periodísticos. Además de los ya mencionados, entre sus títulos se encuentran "El monasterio y las palabras" (1945), "Tobogán de hambrientos" (1962) y "Oficio de tinieblas" (1973). "La familia de Pascual Duarte" (1942) ostenta el orgullo de ser la novela española más traducida después del "Quijote" de Cervantes.
En 1989, el escritor fue consagrado con el Premio Nobel de Literatura y, de esta manera, se convirtió en el quinto autor español en recibir el galardón. En 1987 ya había obtenido el premio Príncipe de Asturias y en 1995 ganó el prestigioso Premio Cervantes, al que había criticado en numerosas ocasiones.
A lo largo de su vida se desempeñó como pintor, torero, actor de cine y funcionario. Durante la Guerra Civil Española, Cela combatió del lado del ejército de Francisco Franco, pero luego se opuso al régimen dictatorial. Por este motivo, su obra fue objeto de la censura durante largos años.
En 1944 se casó con María del Rosario Conde Picavea, con quien tuvo a su único hijo, Camilo José. En 1991 contrajo segundas nupcias con Marina Castaño, una periodista cuarenta años menor que él.
Su faceta controvertida cobró nuevas fuerzas en 1994, cuando fue acusado de plagio por su obra "La Cruz de San Andrés", en un juicio que seguirá su curso a pesar de la muerte del autor.
En los últimos meses, los problemas respiratorios obligaron a Cela a reducir sus participaciones en actos públicos. El 14 de noviembre, por ejemplo, una afección gripal le impidió asistir al homenaje que le rindió la Biblioteca Nacional española.
En una entrevista concedida en 1998 a LA NACION, Cela sostuvo: "Uno se resiste a irse al otro mundo, pero no le tengo miedo a la muerte. Es una vulgaridad. La muerte es lo único en que han coincidido todos los hombres desde el origen de la humanidad".


