
Murió el rabino Edery
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Cofundador, con el rabino norteamericano Marshall Meyer, del Seminario Rabínico Latinoamericano, base del surgimiento del movimiento conservador en la Argentina, el rabino Mordejai Edery marcó una profunda huella en la formación de varias generaciones de judíos en nuestro país.
Mordejai Edery nació en Marruecos, hacía 82 años, y falleció ayer en nuestro país, donde se había radicado a fines de la década del 60.
Desde principios de la década del 70 se relacionó con el rabino Marshall Meyer (fallecido en 1993), ferviente defensor de los derechos humanos en nuestro país, con quien compartió el púlpito en la Comunidad Bet El.
La comunidad judía ha reconocido al rabino Edery como un "esclarecido". En su casa de Belgrano R brindaba clases de cábala, disciplina reservada para los sabios judíos, que consiste en desentrañar los mensajes ocultos que contiene el texto bíblico.
Fundó su propia comunidad, Etz Jaim, desde la que educó y formó a varias generaciones de judíos en la Argentina.
Pero, sin duda, ha sido fundamental su traducción del hebreo al castellano de la Torá, con comentarios propios basados en los maestros tradicionales, como Rashí, Ibn Ezra, Abarbanel, tanto para el ritual askenazí como para el ritual sefaradí.
En 1982 se publicó el primer tomo, Bereshit. También tradujo con el mismo criterio el libro de Kohelet (Eclesiastés).
En los años 60, y por pedido del Consejo Mundial de Sinagogas, tradujo del hebreo al castellano los rituales de las oraciones diarias, incluidas las plegarias correspondientes a las festividades judías (Sidur) y el Majzor para los Iammin Noraim (Rosh Hashaná –Año Nuevo– e Iom Kipur –Día del Perdón–), en las versiones askenazí y sefaradí, con notas y comentarios del rabino Meyer.
El rabino Edery también fue director de Mijlalá Hibrit (instituto de formación de docentes judíos), dependiente de la Asociación Mutual Israelita Argentina.
La comunidad judía lo despidió ayer con profundo dolor. Sus restos fueron trasladados al cementerio sefaradí de Avellaneda.



