
Orígenes de la clase dirigente
Por Rogelio C. Paredes
1 minuto de lectura'
<b> Historia de las elites en la Argentina <br></br> Por Leandro Losada <br></br></b>
En Historia de las elites en la Argentina , Leandro Losada propone una amplia mirada sobre un tema que ha despertado interés en especialistas y lectores: la formación y desempeño de los sectores dirigentes argentinos. La vastedad del período descrito conduce, a veces, a que la descripción de esas elites se mimetice con algunos de los rasgos más salientes del pasado nacional en sus diversas etapas.
Losada, doctor en Historia de la Universidad del Centro de la Provincia de Buenos Aires, traza una imagen de esas elites cuya constante parece ser la fragilidad de sus fuentes de prestigio y de poder. El historiador presenta una elite colonial fundada en la vecindad y el cabildo de las primeras ciudades; otra, borbónica, remozada por el comercio y el acceso a los cargos burocráticos; una nueva elite política e intelectual surgida de la "carrera de la revolución" iniciada en 1810, y otra conformada en torno a las "reconfiguraciones estatales" que dieron origen a provincias y caudillos posrevolucionarios, con sus variantes en Buenos Aires y el Interior. El libro cobra mayor densidad cuando se aborda el proceso de formación del Estado nacional después de 1852, momento en que comienza a consolidarse lo que por primera vez sería un clase dirigente nacional. La creciente prosperidad y la relativa estabilidad política que experimentaba el país desde entonces explican la cohesión de un grupo cuyo monopolio del poder le valió, después de 1880, el mote de "oligarquía". Losada explora al final de este período el surgimiento de una elite industrial incipiente que tuvo su origen en los propios cambios de la economía agroexportadora, y estuvo vinculada al frigorífico y a la fabricación de azúcares, vinos, harinas y alcoholes.
El capítulo cuarto revisa casi todo el proceso estudiado, ahora desde la perspectiva de las sociabilidades e identidades del grupo dirigente entre 1810 y 1910, centrándose en Buenos Aires. Estos "estilos de vida" involucran un amplio abanico de comportamientos, desde las instituciones sociales hasta las estrategias matrimoniales, pasando por banquetes y espectáculos. Es ese refinado mundo el que quedará condenado al ostracismo con el estallido de la Gran Guerra y el ascenso del radicalismo, y dará paso a las transformaciones que convertirán a la Argentina en la "sociedad de masas" urbanizadas e industriales que consagrará el ascenso del peronismo. Historia de la elites en la Argentina presenta un panorama dinámico del pasado del país en relación con las fuentes de riqueza y de poder, los estilos de vida y las aspiraciones de sus cambiantes grupos dirigentes.
© LA NACION



