Pío IX estuvo en la Argentina
En 1823, el futuro pontífice pasó por el país en camino hacia Chile
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En 1823, la Santa Sede nombró al arzobispo Juan Muzi vicario apostólico en Chile. La misión que viajó a América se integró con su secretario, José Sallusti, y un joven canónigo de la basílica romana de Santa María in via Lata, Juan María de los Condes Mastai Ferretti, que en 1846 se convertiría en Pío IX. Monseñor Muzi fue el primer representante del sumo pontífice después del movimiento independentista y su destino final era Chile.
Los delegados pontificios arribaron a Buenos Aires después de 91 días de navegación, el 4 de enero de 1824, en el bergantín de bandera sarda Eloísa. Se hospedaron en la fonda de Los Tres Reyes, que era la mejor de la ciudad.
El representante de los Estados Unidos, John Murray Forbes, informaba al secretario de Estado que "esta llegada ha producido gran revuelo. No creo que el gobierno lo vea con buenos ojos". No estaba equivocado. El futuro papa guardó un recuerdo imborrable de su visita en un extenso diario lleno de noticias y observaciones.
Los huéspedes recibieron calurosas manifestaciones de afecto por parte de la población, que contrastaron con la frialdad del gobierno de Martín Rodríguez. Mastai dice en una de sus cartas:"El gobierno, y en particular un tal Rivadavia, hicieron lo posible para sustraernos el tal concurso y finalmente nos intimaron la partida".
No obstante, muchas personas concurrieron a cumplimentar a los visitantes. El día 6 se acercó el general San Martín, vestido de calle, según Mastai, sin divisa militar, pero no entró a saludar a Muzi por hallarse atestada de gente la antesala. Volvió al día siguiente y fue recibido por el enviado, a quien hizo -según el canónigo- los "más cordiales ofrecimientos". Muzi admiró y ponderó al Libertador en una carta que escribió el mismo día al secretario de Estado de León XIII:"Esta mañana el señor general San Martín me honró con su visita y se puso a mi entera disposición para cuanto pudiera necesitar. Marchará pronto a Inglaterra e Italia, donde piensa detenerse un par de años".
El 16 abandonaron la ciudad los enviados. Mastai calificó a Rivadavia como "grande enemigo de la religión y, por consiguiente, de Roma, del papa y del vicario apostólico", y "el principal ministro del infierno de Sudamérica".
En su trayecto hicieron noche en Morón, hasta el 17, y por la tarde llegaron a Luján. Continuaron camino, pasando por San Pedro, Ramallo, San Nicolás, Rosario, Río Cuarto, San Luis y Mendoza, y comenzaron el cruce de la cordillera. Mastai apuntó:"En cuatro sitios me dispuse para bien morir; los cuales atravesé con los ojos cerrados, dejándome guiar por una mula que montaba y recitando jaculatorias".
En diciembre de 1824 se conoció en Buenos Aires que Muzi había abandonado el territorio chileno. El canónigo Mastai escribió: "Me es muy sensible la partida de esta América, donde hay tanta escasez de eclesiásticos para la atención no sólo de los infieles, sino también de los fieles. Manifesté mi deseo de quedarme..."
El 16 de junio de 1846 fue proclamado sumo pontífice. Tomó el nombre de Pío IX y gobernó la Iglesia hasta su muerte, el 7 de febrero de 1878. Fue el pontificado más largo de la historia.






