Proyección
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Como telón de fondo, unas montañas plagadas de vegetación. Nubes blancas se han desprendido del cielo y se entremezclan con las plantas que van cobrando volumen a medida que se acercan al foco de la imagen: un niño y una niña de espaldas a este escenario están sentados sobre las piedras que bordean el camino, junto a un carro. Con la mirada gacha, juguetean con unas hojitas que tienen en sus manos. Si no fuera por la vestimenta, que delata nuestra época, bien podrían estar viviendo en tiempos pasados por lo rudimentario del carro y por la atípica simplicidad de lo que tienen como entretenimiento. También, si no fuera porque hay alguien sacando esta foto, podríamos pensar que están solos. En realidad, eso es lo que transmiten: soledad en esa inmensidad. Ellos tal vez no sientan el desamparo, y sea el observador el que proyecta una sensación que le es propia, aunque para ellos ajena.
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