Recrear los años 60, del concepto a la acción, como Yoko Ono

Mañana, en el Malba, los programas "Susurra" y "Respira" reúnen acciones performáticas de una artista pionera
Cecilia Martínez
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26 de julio de 2016  

1966
1966 Fuente: LA NACION - Crédito: FOTOS HISTÓRICAS MALBA Y DANIEL JAYO

Tijera en mano, una mujer corta las vestiduras de otra. Alguien enciende un fósforo. Dos personas gritan; luego gimen. Otras dos, con guantes, se colocan gafas protectoras y una de ellas levanta un martillo. Cientos de metros de vendaje médico logran un objetivo. Una mujer tose, y tose, y tose.

Estas escenas son, por separado, fragmentos de acciones mayores. Semillas de las que nacen conceptos. Piezas artísticas que funcionan como estímulo y en las que la mirada subjetiva del público completa la obra. Y son, además, una recreación de performances de los años 60 creadas por Yoko Ono, que ahora el Malba reproduce por primera vez juntas en el ciclo "Piezas para audiencia".

La actriz y directora de teatro Agustina Muñoz se pone al frente de la iniciativa, la cual se enmarca en la exposición Dream Come True, que a un mes de su apertura recibió ya 51.000 visitantes. Es un trabajo que explora un lenguaje en el que Yoko fue pionera, la performance.

El ciclo comienza mañana e incluye dos programas, de seis acciones cada uno. "Susurra" se compone de piezas en las que la artista insiste en la capacidad emancipadora y de transformación del arte. "Respira" subraya el carácter comunitario y lúdico de la propuesta de Ono, quien dio luz verde para que se avanzara en activar estas performances de las que no existe casi registro audiovisual (apenas algunas fotografías en blanco y negro). "Reprodúzcanlas con libertad", dijo sobre estas obras que se realizaron por primera vez en Estados Unidos, Londres y Japón, pero nunca como ahora, todas juntas y concatenadas.

La directora del proyecto y un equipo del Malba llevaron a cabo una investigación de las piezas y los curadores de Dream Come True, Gunnar B. Kvaran y Agustín Pérez Rubio, aportaron la información que tenían a su alcance acerca de las mismas. Como resultado, el equipo presenta ahora una interpretación libre de estas acciones, aunque “sin corrernos del concepto central de las performances originales”, explica Muñoz. Ésta destacó, además, el trabajo grupal "de colaboración" de todo el equipo y la aportación de los performers que protagonizan las acciones: Barbara Hang, Margarita Molfino, Inés Rampoldi, Lucas Canepa y Leticia Kabusacki.

Ahora: Pieza de cielo para Jesucristo. Yoko estrenó esta performance en el Jeanetta Cochrane Theatre de Londres (arriba); hoy vuelve a tomar vida con el ensable de vientos del Instituto del Colón
Ahora: Pieza de cielo para Jesucristo. Yoko estrenó esta performance en el Jeanetta Cochrane Theatre de Londres (arriba); hoy vuelve a tomar vida con el ensable de vientos del Instituto del Colón Fuente: LA NACION

En el ensayo general celebrado días atrás con una selección de público, trascendieron las primeras impresiones de los espectadores. El músico Juan Absatz participó desde las butacas. En la representación de la pieza Audiencia, que comienza con un grupo de performers inmóviles sobre el escenario, la gente se va sumando a la obra, compartiendo tiempo y espacio. Y si bien él no acabó de despegarse de su asiento, reconoció sentirse interpelado. "Me desafiaba a tomar una decisión, no había una posición pasiva para mí. Fue interesante que se desdibujara esa barrera público-escenario", dijo.

Minutos antes, la sala fue testigo de la facilidad con la que un enérgico grupo de músicos de orquesta terminó silenciado y convertido en una especie de pequeño ejército de momias por la intervención externa de otro grupo de personas. Esta acción, titulada Pieza de cielo para Jesucristo, fue interpretada originalmente en 1965 por la Fluxorquestra en el Carnegie Recital Hall, con dirección de Yoko. En el Malba, este papel lo desempeñará el Ensamble de Vientos del Instituto Superior del Arte del Teatro Colón con dúos de oboes, clarinetes, fagots, cornos y flauta. Esta performance habla de la condición de unidad de un cuerpo social. "Ono se refiere a la dominación de los grandes artistas, que marcaban cómo debían ser las cosas, qué era avant-garde o no. Las vendas (elemento central de esta obra) evocan la posibilidad de curar, pero también la emergencia artística para liberarse de las estructuras del pasado", explicita la directora.

1964
1964 Fuente: LA NACION

De tiempos pasados también se mira con optimismo al futuro en este ciclo artístico. Dos mujeres están ahora sobre el escenario recreando la Pieza de prometer. Se preparan para cometer un acto de destrucción. Lo ejecutan y vuelven cómplice al público. Sin embargo, automáticamente se plantea una promesa colectiva para cierta reparación del daño. Todos quedan emplazados para, en un plazo de diez años, reencontrarse y terminar la obra. Según Muñoz, para Ono "es un pacto de unidad, de existencia: en diez años va a haber mundo y vamos a estar juntos".

Pieza Bolsa explora, asimismo, la posibilidad de los materiales de devenir otras cosas y adquirir nuevas formas. Ahora son dos mujeres las que, dentro de una bolsa oscura, se sacan la ropa y la colocan fuera del envoltorio en el que sus movimientos dan lugar a un baile. "La imaginación se dispara fantaseando sobre lo que sucede adentro. Se propone un acto de desaparición y de intimidad aún en lo público."

Ahora: Pieza de corte. Realizada originalmente durante Insound and Instructure, en el Yamaichi Hall de Kyoto, será una performer de aquí y ahora quien reinterprete la acción en el Malba
Ahora: Pieza de corte. Realizada originalmente durante Insound and Instructure, en el Yamaichi Hall de Kyoto, será una performer de aquí y ahora quien reinterprete la acción en el Malba Fuente: LA NACION

Sobre exponerse al otro también trata la Pieza de corte, en la que varios desconocidos son invitados a recortar un trozo de tela del vestido de una mujer que permanece pasiva sobre el escenario. El género, la relación objeto-sujeto, la manipulación y la violencia sobre el otro son ejes de reflexión de la acción.

La sala del auditorio se pone ahora a oscuras y participan todos. "Te voy a susurrar una frase y se la tenés que transmitir al que tenés al lado. El mensaje es: «¿Cuántas luchas compartidas hacen una generación?»." Comienza así el teléfono descompuesto. Una mujer acerca sus labios al oído del hombre de al lado. Se oyen los susurros. También las risas. Algunos parecen sentir la carga de la responsabilidad de no haber entendido bien y desvirtuar el mensaje. Otros, quizá, lo hayan deformado por decisión propia. ¿Qué ocurre al final? "Es una obra que pone en duda el concepto de verdad", sentenció Yoko, quien todavía adeuda el llamado al otro teléfono, el rojo, que con el título Escultura Parlante para Argentina llena a la audiencia de expectativa. Solo ella sabe el número. Y ella decidirá cuándo lo hará sonar.

Piezas para la audiencia

"Susurra"

Este programa se inaugura mañana, a las 20.30, con repetición los miércoles 10 y 24 de agosto, a la misma hora. Piezas: de voz para soprano, de tos, bolsa, de corte, murmullo y audiencia

"Respira"

Los jueves 4 y 18 de agosto, y el 1° de septiembre, a las 20.30. Piezas: de voz para soprano, de iluminar, de cielo para Jesucristo, de prometer, para audiencia y una sorpresa

Funciones

En el auditorio del Malba (av. Figueroa Alcorta 3415). Costo por programa, $ 180 (doble, $ 300). La entrada incluye un ticket para volver al museo a ver la muestra

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