Tokio consagró a un joven matemático
Concurre a un colegio parroquial en Pilar y compitió en Japón con unos 500 estudiantes de 82 países
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Carlos Di Fiore tiene 17 años y hace seis que comenzó a participar en las olimpíadas de matemática. Acaba de regresar de Tokio, donde obtuvo la medalla de oro en la 44a. Olimpíada Internacional de la especialidad, donde compitió con unos 500 estudiantes de 82 países.
En la clasificación general, la Argentina se ubicó en el 25° lugar y obtuvo el mejor resultado de los 13 países iberoamericanos que participaron en la competencia, entre ellos España y Portugal.
Junto con Di Fiore, representaron al país Yue Yang, que logró una medalla de plata; Pablo Dal Lago y Lucas Rearte, que consiguieron dos de bronce, y Alejandro Deymonnaz, que recibió una mención de honor.
"Para mí todo comenzó como un juego. Cuando estaba en 7° grado un maestro nos invitó a participar de las olimpíadas que se realizaban en la escuela. Casi todos aceptamos porque representaba perder horas de clases", sonríe Di Fiore, en diálogo con LA NACION.
Las pruebas
En la competencia de Tokio, los estudiantes tuvieron que aprobar dos pruebas. "En dos días tuvimos que superar dos evaluaciones. Cada una contenía tres problemas que había que resolver en menos de cinco horas", explica el joven.
Tras la corrección de las pruebas, el jurado olímpico determinó un puntaje y otorgó 40 medallas de oro, para los mejores resultados, 80 de plata y 120 de bronce.
"En nuestro país sólo un estudiante había obtenido el oro. Ahora somos dos, y el reconocimiento llegó en el último año en el que puedo competir, pues el año comenzaré la facultad. Voy a estudiar una licenciatura en matemática", dice Di Fiore.
Y añade: "En estas competencias internacionales logré hacer muchos amigos. Con ellos me escribo mails y me mantengo en contacto casi diariamente".
Logros y medallero
"El primer año que participé de las olimpíadas -relata- no conseguí superar la primera ronda. La segunda vez conseguí clasificarme para la etapa regional y en 2000 logré ingresar en la fase provincial."
En la Argentina, las competencias de matemática constan de cinco rondas: intercolegiales, regionales, provinciales, nacionales y la fase clasificatoria para competencias internacionales.
Después de su participación en la etapa provincial, Di Fiore decidió tomarse en serio la competencia. "Comencé a buscar material en Internet y a trabajar con estudiantes que habían competido en olimpíadas internacionales", dice el joven, que ahora está terminando el tercer año del polimodal en el Instituto Parroquial de Pilar.
Durante el año 2001, Di Fiore logró superar las instancias intercolegiales, regionales, provinciales, nacional y se clasificó para la olimpíada internacional de matemática, que ese año se realizó en Washington, donde logró su primer reconocimiento: una medalla de plata. "En esa competencia me di cuenta de que mi futuro estaba en las matemáticas y que continuaría alguna carrera universitaria que tuviera que ver con esa materia", explica.
En 2002, el joven volvió a superar las instancias locales y se clasificó para la olimpíada internacional que se realizó en Escocia, donde abrazó la medalla de bronce.
"Durante todo este tiempo, Dora Servian y Juan Fuxman fueron mis profesores. Con ellos, cada año, me entrené y traté de mejorar. Los entrenamientos comenzaban un mes antes de las competencias internacionales y se desarrollaban de lunes a viernes, de 9 a 18. Era secciones agotadoras donde tenía que resolver cuatro problemas por día", recuerda Di Fiore.
Fundación argentina
Las competencias en el país están organizadas por la Fundación Olimpíada Matemática Argentina, que tiene como objetivo estimular, entre los jóvenes, la capacidad para resolver problemas.
"Los problemas que se presentan durante las competencia no son ejercicios de matemática elemental, sino casos en donde se debe aplicar lo que se sabe. Todo es parecido a un juego de ingenio", dice el joven.
En el país, las principales competencias son la Olimpíada Nacional de Matemática, para alumnos de secundaria, y la Olimpíada Matemática Ñandú, para alumnos de 5°, 6° y 7° grado de la escuela primaria.
La Olimpíada Nacional de Matemática tiene tres niveles: uno para alumnos de 1° y 2° año de la secundaria (8° y 9 ° de la EGB), otro para adolescentes de 3° y 4° y un tercero para jóvenes de 5° y 6° de la secundaria. La Olimpíada Matemática Ñandú, también tiene tres niveles para alumnos de 5° a 7° grado.
Las dos competencias, como se dijo, constan de cinco rondas y la última etapa es la que brinda el acceso a la competencia internacional, donde Di Fiore obtuvo su medalla de oro.




