Acelerando hacia el futuro

El Rally de la Argentina dio otra prueba de la pasión de la gente; de todos modos, hay aspectos que deberán pulirse
Roberto Berasategui
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13 de mayo de 2003  

VILLA CARLOS PAZ .– La ciudad ya cambió la fisonomía. El ritmo alocado de la última semana se cortó de manera abrupta. Por la autopista que une esta ciudad con Córdoba se alejaron los camiones que transportan el material de los equipos y de la organización, y los hoteles se vaciaron.

Sólo quedan flotando en el ambiente los comentarios del Rally de la Argentina, emotivo por los cambios deportivos y llamativo por las modificaciones organizativas, con primes cancelados y postergados. El campeón mundial, Marcus Gronholm, llevó al Peugeot 206 al triunfo, el tercero del año, y el team francés domina el certamen de la mano del británico Richard Burns, con 32 puntos, dos más que el vencedor de anteayer.

Una de las caras visibles de la ya tradicional competencia, el arquitecto David Eli, asistente del director de la prueba (el ingeniero Carlos García Remohí), reconoció los problemas vividos el sábado último, con las suspensiones y las postergaciones de algunos tramos especiales que alteraron el desarrollo de la segunda etapa.

"Ahora viene el tiempo de la reflexión. Manejamos el Rally con mucha experiencia ante los inconvenientes que surgieron con algunos primes. Estuvo a punto de caerse la segunda etapa pero, gracias a la decisión que tomó García Remohí, todo salió de la mejor forma", comentó Eli.

Sobre los errores cometidos en la competencia, el arquitecto admitió: "Jacek Bartos (delegado de seguridad de la Federación Internacional del Automóvil, FIA) aconsejó cancelar las dos primeras pruebas del sábado. Pero creo que el mayor error fue la demora en el arranque del tramo San Marcos Sierra-Cuchi Corral".

Bartos es polaco, de 58 años, y se dedica a la seguridad del Mundial desde 1996. "Castrilli", como lo bautizó la ocurrencia popular en las sierras, sobrevuela los tramos de la carrera minutos antes de cada largada y filma los caminos, para comprobar si la gente está bien ubicada.

"Creo que Bartos debe adecuarse a cada país. No es lo mismo la Argentina que otro lugar donde el rally no es tan popular. Pero él es muy eficiente. Es más, el año último, minutos antes de accidentarse Tommi Makinen, indicó a 30 personas salir de un lugar peligroso. Y fue justo allí donde Makinen volcó. Evitó una tragedia", explicó Eli.

Sobre los problemas con el sistema de cronometraje, indicó: "Analizaremos todos los aspectos del Rally. Este punto en particular se maneja bajo la responsabilidad de ISC (International Sportsworld Communicators), con un muy buen sistema, aunque a veces falla y puede ser corregido. Nosotros usábamos nuestro propio sistema, pero ahora la FIA dispone que se use sólo el que ellos traen".

Oficialmente se indicó que la suspensión de dos primes del sábado obedeció a la mala ubicación de los espectadores. Casualmente, el sistema de cronometraje falló por la mañana. Para muchos, se culpó a la gente para salvar el prestigio de los encargados de tomar los tiempos.

Sin embargo, Bartos sobrevoló los caminos a muy baja altura para observar la posición de la gente en las sierras. ¿Qué es más peligroso? ¿Qué sucede si el helicóptero sufre una falla mecánica, o de cálculo, a tan pocos metros del piso? ¿Quién controla los movimientos de Bartos?

Otro punto que poca relación tiene con la seguridad, pero que sirve para mostrar la Argentina al mundo, que no es poca cosa: en los últimos años se efectuó la ceremonia de coronación en el estadio Chateau Carreras, de Córdoba; esta vez, con el afán de centralizar la prueba en esta ciudad y en La Cumbre, el podio se levantó al lado del lago San Roque.

No sólo resultó bastante incómodo observar los festejos con el champagne, sino que el podio estaba mal ubicado. Los reporteros gráficos suizos, con sentido común y estético, pidieron que se colocara la estructura de espalda al lago, para que el hermoso paisaje quedara retratado en las fotos que dieron la vuelta al mundo.

Detalles que el Automóvil Club Argentino, como ente organizador, deberá estudiar para mejorar la carrera en el futuro. No es fácil lograrlo cuando la pasión de más de 1.500.000 almas se junta en un espectáculo deportivo. Tampoco es sencillo obedecer las normas de la FIA, que no tiene en cuenta semejante convocatoria popular. Es, simplemente, para mejorar y progresar. Y para que los errores, propios o ajenos, no se repitan.

El fantasma de México

VILLA CARLOS PAZ (De un enviado especial).– Hace tiempo que se habla de que la Argentina perderá la fecha del Mundial de Rally porque hay otros países que la solicitan. Y las miradas apuntan a México, que ya organizó dos pruebas sin puntos y pretende ingresar en el calendario. No hay dudas de la tradición automovilística y de la capacidad para desarrollar una competencia de tal magnitud (nuestro país ya tiene 23 en el historial mundial), pero el mercado mexicano es mayor que el argentino, y ese dato, de mucho peso, inclina la balanza en favor del país azteca.

La Argentina tiene un patrimonio inalterable: su gente. No hay prueba en el mundo que convoque semejante multitud. Es más, un estudio efectuado por la International Sportsworld Communicators (ISC), empresa titular de los derechos del Rally Mundial, indica que el público cordobés es más fanático que los de Gran Bretaña y Francia, entre otros.

En el mismo trabajo estadístico de la ISC se muestra que en España, Gran Bretaña, Alemania y la Argentina el 70 por ciento del público conoce, aunque sea de manera muy escueta, algo de la categoría. Corea del Sur y México son los países con menor conocimiento del rally: sólo el 30 por ciento del público.

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