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Rosario Central derrotó a Estudiantes de La Plata por 3 a 1 y se consagró campeón de la Supercopa Internacional 2026. El Canalla celebró la obtención de un nuevo título en el estadio Único Madre de Ciudades de Santiago del Estero gracias a dos goles de pelota parada de Ángel Di María, uno de tiro libre y otro de penal, y un tanto de Julián Fernández (Alexis Castro puso en ventaja parcial al Pincha antes del minuto de juego).
Con esta consagración, el equipo rosarino levantó el 14° trofeo de su historia y, a su vez, el 13° a nivel nacional, ya que el único internacional que ganó fue la Copa Conmebol 1995, edición en la que venció por penales a Atlético Mineiro tras un histórico empate 4 a 4 en el resultado global, producto de una derrota por 4 a 0 como visitante y una victoria idéntica como local en la vuelta).
El partido de este sábado estuvo plagado de polémicas. El penal con el que Di María puso el 1 a 1 parcial llegó por una infracción de Leandro González Pirez al borde del área que parecía afuera pero, a instancias del VAR, el árbitro Darío Herrera consideró que el contacto fue en la línea. Ya en el complemento hubo otras dos situaciones discutibles que perjudicaron al combinado platense.
A los 17 minutos del segundo tiempo, Elías Verón cometió una falta sobre Adolfo Gaich que merecía otra amarilla -ya estaba amonestado-. Tomás Palacios se lo recordó al árbitro. El DT Alexander Medina también protestó. Pero Herrera mantuvo su decisión y no hubo expulsión para el jugador de Central. Lo llamativo fue que Jorge Almirón, entrenador del campeón, se dio cuenta del error del árbitro y terminó sacando al propio Verón, que había ingresado en el entretiempo (lo reemplazó Alexis Soto) y que terminó jugando apenas 19 minutos.

Luego, a los 45′ y con el 2 a 1 parcial en contra, Adolfo Gaich bajó un centro en el área Canalla con un cabezazo y la pelota pegó en la mano de Ignacio Ovando, pero ni para Herrera ni para el VAR integrado por Jorge Baliño y Mauro Ramos fue penal para el club presidido por Juan Sebastián Verón. Minutos más tarde, Fernández sentenció el 3 a 1 y todo se descontroló. Hubo incidentes en el campo y las peleas se trasladaron a la entrada de los vestuarios, con piñas de uno y otro lado.
Mientras tanto, Herrera esperaba con los brazos en jarra en la mitad de la cancha. El capitán de Estudiantes, Guido Carrillo, le pidió a sus compañeros que no vuelvan a la cancha. Verón, en tanto, ingresó al campo de juego e increpó directamente al juez principal: “¡Toda tuya, ladrón!“, le gritó. Los jugadores de Rosario Central se pusieron a festejar el triunfo con sus hinchas aún a pesar de que Herrera jamás hizo sonar su silbato para decretar el final del partido. El trofeo, finalmente, se fue para Rosario.


