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Las agujas del reloj no se detienen. Es momento de la cuenta regresiva. Apenas faltan 48 horas para un momento que puede definir prácticamente lo que suceda en el segundo semestre de 2026 y la incertidumbre va en aumento. Los últimos resultados los expusieron como nunca y las necesidades brotaron como una explosión. Más allá de haber tenido más de un mes para resolver qué piezas podían potenciar sus planteles, tanto River como Boca llegaron al cierre del libro de pases urgidos por sumar futbolistas que puedan resolver problemas evidentes y recurrentes. Ojo, no es sólo patrimonio de estos dos gigantes eso de llegar con lo justo y sin respuestas definitivas, porque también equipos como Independiente, Racing o San Lorenzo, están en una escena similar.
Este viernes es la fecha límite, más allá de que puedan inscribir a futuros refuerzos y negociar aún con el libro cerrado. Pero lo concreto es que, por ejemplo, Boca conocía de su necesidad de sumar un centrodelantero por la salida de Edinson Cavani y las lesiones de Milton Giménez y Adam Bareiro, pero comenzó la competencia oficial sin resolver esta urgencia; mostró su falta de contundencia ante O’Higgins, por la Copa Sudamericana, y sufrió un durísimo traspié ante Riestra casi sin patear al arco.
Entonces, tras el papelón y con la certeza de que Merentiel no es la pieza que pueda resolver la anemia de gol de Boca, salió a las desesperadas a tratar de cerrar el desembarco de David Romero o de Luciano Gondou, pero se encontró con la dificultad de pedidos exorbitantes de los clubes dueños de sus pases. En el caso de Romero, Tigre exige 5 millones de dólares más el 25% de una futura venta, el 50% del pase de Jabes Saralegui y los préstamos de Kevin Zenón y Camilo Rey Domenech. Mientras que CSKA de Moscú pretende un pago de 12 millones de dólares por Gondou.

Frente a este escenario es que los dirigentes de Boca tuvieron que recalcular y salir a buscar por otro lado y apuntaron su mirada hacia Córdoba: Lucas Passerini. Sin embargo, el presidente del club cordobés, Luis Artime, aseguró en ESPN que hasta el momento no existió ningún contacto oficial: “No hubo ninguna oferta formal, todo sale de la prensa y no tuvimos pedido oficial de ningún equipo. La oferta tiene que ser muy satisfactoria. Si hay un llamado, escucharemos. Hoy, Passerini es el Haaland sudamericano. No tiene cláusula y no tenemos necesidad de vender“. Frente a estas palabras no se descarta que pueda aparecer como opción otro atacante del equipo cordobés: Nicolás ”Uvita" Fernández.
En River la historia es casi similar, porque Eduardo Coudet no logra un funcionamiento acorde, recibió el cachetazo de Aldosivi con la eliminación de la Copa Argentina y en el arranque del campeonato local apareció Barracas Central para darle otro golpe potente y en el Monumental. Todo en el marco de un desembolsos importantes para sumar a futbolistas como Nicolás Otamendi y Ángel Correa, por el que pagó casi 15 millones de dólares.
Entonces, sin respuestas y con la necesidad de torcer con urgencia el rumbo, los dirigentes millonarios entendieron que debían sumar otro futbolista más al plantel, a pesar de haber incorporado seis refuerzos. Así que fue salieron al mercado a acelerar las gestiones por el juvenil de Vélez, Tobías Andrada. Tras una reunión que se dio lunes último entre los principales dirigentes de las dos instituciones se habría pactado la venta del 70% del pase del mediocampista de 19 años a cambio de 6 millones de dólares, más la venta de otro 20% por 2,5 millones a través de objetivos factibles.

Pero no sólo debe resolver cómo reforzar el plantel, sino que necesita con cierta urgencia saber qué hacer con un grupo de futbolistas que fueron apartados por Eduardo Coudet y se entrenan apartados del grupo: Paulo Díaz, Maximiliano Meza, Germán Pezzella, Fabricio Bustos, Alexander Woiski, Maximiliano Salas, Giuliano Galoppo, Kevin Castaño, Matías Galarza Fonda, Ian Subiabre, Santiago Lencina, Matías Viña y Kendry Páez.
Los contratiempos San Lorenzo son todavía más inquietantes, porque apenas sumó un refuerzo para esta segunda parte del semestre, pero tampoco pudo utilizarlo, por una inhibición de la AFA por impuestos impagos de transferencia que ascendería a unos 100 millones de pesos. Incluso, si se concreta el desembarco del defensor Emiliano Amor, como se espera para las próximas horas, sucedería lo mismo que con Álvarez y el equipo de Gorosito deberá seguir jugando sin sus refuerzos; también llegó Gustavo Del Prete, que quedó libre de Atlas, de México, pero no podrá saltar a la cancha hasta tanto no se resuelvan las deudas.
También San Lorenzo está atento a lo que pueda pasar su arquero Orlado Gill, ya que el representante del paraguayo, Mario Jara, aseguró: "La venta está cerca, es el momento. Lo tenemos que manejar con mucha cautela porque hay muchas cosas en el medio. Es ideal para que pueda dar un salto de calidad. Él está preparado y capacitado para atajar en cualquier liga, sin duda. Estamos intentando cerrarlo lo más rápido posible para beneficio de todos. Para San Lorenzo sería muy importante, ojalá se llegue a buen puerto".
Independiente tampoco se bajó del mercado de pases, incluso, después de haber concretado la llegada del arquero uruguayo Santiago Mele, la segunda incorporación del semestre tras el regreso de Maximiliano Meza. Los dirigentes continúan trabajando ante los pedidos de Gustavo Quinteros para sumar nuevas alternativas al plantel. Si bien el club tomó una posición austera, el DT ya dejó en claro que necesita refuerzos para afrontar el Torneo Clausura y la Copa Argentina.
Con este mapa, los dirigentes de los Rojos le apuntan a dos futbolistas: Nicolás Tripichio, uno de los mediocampistas de San Lorenzo y también piensan en Giuliano Galoppo, que perdió terreno en River, aunque en este caso las gestiones están estancadas porque el equipo de Avellaneda pretendía un préstamo y los millonarios no están dispuestos a una operación de ese estilo.

Además, Independiente hizo una propuesta formal por Mariano Gómez, defensor del Ferencváros de Hungría, pero el club europeo desestimó la primera propuesta que estaba por debajo de los 3 millones de dólares pretendidos por el club europeo. También los dirigentes hicieron algunas preguntas por Lucas Carrizo, de Huracán, aunque Argentinos Juniors parece que está más encaminado para sumar al defensor.
En Racing el horizonte aparece más despejado, aunque Juan Pablo Vojvoda el nuevo entrenador del ala Academia le comunicó a los dirigentes que pretende algún refuerzo más a las incorporaciones ya cerradas de Ulises Ortegoza, Alfonso “Pacha” Espino, Matías Kranevitter y la reciente llegada de Lautaro Díaz. Es que el entrenador sabe que todavía tiene puestos por reforzar, en especial en el sector defensivo.
En principio aparece con urgencia la necesidad de sumar algún futbolista para el lateral izquierdo, ya que tras la partida de Gabriel Rojas, salieron dispuestos a tratar de sumar a Sasha Marcich, de Lanús y César Ibáñez, de Huracán, aunque en ninguno de los dos casos se pudo cerrar una contratación. Además, pretenden un defensor central, por eso hicieron algunas gestiones por Mateo Mendoza (Godoy Cruz) y también por el volante ofensivo Gastón Lodico (Instituto). Para Vojvoda también es necesario sumar otro atacante, es por eso que sonó en las últimas horas que una alternativas podría ser Ignacio Russo (Tigre).
Está claro que son demasiadas las necesidades y poco el tiempo para poder resolverlas, incluso, cuando el torneo doméstico y las Copas ya reanudaron su acción. Es decir, serán horas de alta tensión, apuros y urgencias. Un fútbol argentino en su máxima potencia.


