Patricio Loustau, en la mira: el segundo arbitraje polémico que marcó la historia reciente de River

Fuente: LA NACION - Crédito: Rodrigo Néspolo
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8 de marzo de 2020  • 12:24

Marcelo Gallardo entró a la sala de prensa del estadio Monumental José Fierro y no pudo ocultar su bronca, su desilusión. El empate de River ante Atlético Tucumán dejó al Millonario con las manos vacías y con el mal sabor de que se le escapó el título de la Superliga en el cierre del torneo. Consagración que quedó justo en la vereda de enfrente: Boca tuvo un inicio de año demoledor y dio la vuelta olímpica en la Bombonera. Pero, en medio de la frustración, Gallardo intentó ponerle paños fríos a un final caliente. Hubo algo de autocrítica, pero también de esquivarle a la polémica por los fallos arbitrales de un Patricio Loustau que vuelve a estar en la mira de los hinchas por su segundo arbitraje decisivo en los últimos nueve años. Antes, había perjudicado a River en un superclásico de 2011 que inició el derrumbe hacia el descenso.

El gol de Borré, anulado por el árbitro a instancias del asistente

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"Más allá de algunas decisiones arbitrales, aunque tampoco voy a entrar en detalles porque Patricio Loustau es uno de los mejores árbitros del fútbol argentino y se puede equivocar como cualquiera que lo hace cada fin de semana en nuestro fútbol. Pesa y duele porque es un partido decisivo, pero no le puedo caer", destacó Gallardo sobre el gol erróneamente anulado a Rafael Borré y los dos penales no sancionados sobre Ignacio Fernández y Matías Suárez. Fallos que podrían haber cambiado la historia de la definición.

¿Penal a Nacho Fernández?

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El recuerdo del Boca-River 2011

Originalmente, el árbitro del superclásico por la fecha 14 del Clausura 2011 iba a ser Héctor Baldassi. Sin embargo, una enfermedad del ahora diputado nacional por Cambiemos, le abrió la puerta a Loustau para dirigir su primer Boca-River, en la Bombonera, el 15 de mayo de 2011, y dentro de un contexto especial, porque los millonarios comenzaban a transitar la pendiente hacia un histórico descenso. Tuvo una mala tarde, en la que omitió tres penales para River.

En concreto: no sancionó un golpe de Somoza contra Adalberto Román, y una sujeción de Caruzzo a González Pires y, en la derivación de esa jugada, un golpe de Insaurralde a Funes Mori. Y su falla mayor fue no cobrar un empujón de Insaurralde a Rogelio Funes Mori dentro del área xeneize, cuando el partido estaba 0-0. Expulsó a Clemente Rodríguez y a Matías Almeyda, que salió de la cancha besándose la camiseta. Boca ganó 2-0, con un gol en contra de Juan Pablo Carrizo y otro de Martín Palermo, el último del Titán en un superclásico. Días después, Daniel Passarella, entonces presidente del club de Núñez, irrumpió en la AFA para exigir la renuncia de Julio Grondona. Un mes y medio después, tras perder la Promoción con Belgrano, River descendió a la B Nacional. Y Loustau estuvo un año y cuatro meses sin dirigir a los de la banda roja.

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