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Un botín de 15 millones de dólares al final del camino. La chance latente de convertirse en el campeón de la temporada. La posibilidad de jugar los cuatro majors en 2022 y contar con un calendario rebosante de desafíos. Difícil desde lo numérico y sumamente complejo -sobre todo-, porque competirá frente a una constelación de estrellas. Pero Emiliano Grillo lo intentará: es uno de los 125 clasificados de la FedEx Cup, la serie de tres playoffs finales del PGA Tour que arrancará este jueves en Nueva Jersey, y que propone un corte progresivo hasta la disputa de la cita final con los 30 mejores.
“Cada año me planteo dos objetivos: llegar hasta la última escala de la FedEx Cup y ganar un torneo. Fui criticado por no ir a los Juegos Olímpicos, pero mi objetivo principal es llevarme un Major y acceder al Tour Championship, que te permite jugar los cuatro majors al año siguiente. Mi prioridad es garantizarme un lugar en Atlanta”, había comentado el chaqueño en la primera semana de agosto, cuando era el líder tras los primeros 36 hoyos del Barracuda Championship. Después, no lo lograría sostenerse en lo más alto de aquel certamen y culminó 27º tras una mala vuelta final, una tendencia repetida en sus últimos dos años. Sin embargo, esos altibajos no impidieron que construyera una temporada positiva, con cuatro top 10 y una ganancia oficial de 2.071.836 dólares, que lo impulsaron a arrancar los playoffs de la FedEx Cup desde el 47º puesto y con 920 puntos. Una figuración esta semana en los primeros lugares lo dejaría en inmejorables condiciones para llegar a Atlanta, un pasaje que solo consiguió en su inolvidable ciclo 2015/16, cuando terminó décimo en la última estación.
Grillo se siente en deuda consigo mismo; íntimamente, cree que los resultados que obtuvo desde que ingresó en el PGA Tour, en 2015, son insuficientes y no reflejan con exactitud su jerarquía de jugador. Transita en la gira con esa voz que le zumba permanentemente, que le recuerda que podría ser un golfista todavía mucho más influyente en el contexto mundial y no el que hoy ocupa el 71º puesto del ranking mundial. En mayo pasado, el chaqueño describía su autoexigencia a LA NACION: “Obviamente uno siempre quiere más, o al menos yo lo veo así. Nunca me tengo que conformar con lo obtenido, no estoy en esto para ser uno más del montón, pero sé que no es fácil y que hay muchísima gente que piensa igual que yo”.
Hace unos días, el PGA Tour elaboró un informe con los 125 participantes de la FedEx Cup y trazó una radiografía perfecta de la situación de Grillo: “Todavía acierta un montón de fairways y greens, pero el juego corto sigue siendo una invitación a acertar o fallar”. Ciertamente, el jugador formado en la AAG aparece en toda su dimensión cuando está fino con el putter, porque en buena medida garantiza llegar a salvo al green gracias a su solidez con sus tiros medios y largos (figura 4º en greens en regulación). Pero sus frecuentes padecimientos con el putter son un aspecto que todavía hoy no logra contrarrestar y ha dilapidado torneos por esas pelotas que le quedaron en la boca del hoyo o siguieron de largo. Una estadística es muy reveladora de sus problemas a metros de la bandera: en el rubro “Strokes gained” (golpes ganados en el green), figura en el puesto 194º. Da demasiada ventaja, al margen de que él ya nota progresos.

Además de estas deficiencias en el juego, Grillo se encontró este año con la disyuntiva de los Juegos Olímpicos, para los que se había clasificado. Su deserción derivó en el lamento de la Asociación Argentina de Golf, en paralelo con las críticas que recibió en las redes. Pero la consecuencia más importante fue que la delegación argentina perdió una plaza olímpica y no tuvo reemplazo con otro jugador argentino en Tokio 2020.
Se vio obligado a tomar una medida antipática porque estaba en juego la representación del país, pero el chaqueño nunca se apartó de la idea de apostar por la FedEx Cup, sabiendo además el trastorno que implicaba viajar a Japón y el eventual peligro de un contagio de coronavirus. En cualquier caso, el tema ya quedó en el pasado y ahora se enfoca en la misma meta que tienen los jugadores más destacados del mundo.

Con la conclusión de la temporada del PGA Tour, los 125 jugadores que acumularon más puntos se clasificaron para los playoffs de la FedExCup, la serie de tres torneos que propone un corte gradual hasta la disputa del torneo de cierre con los 30 mejores. La primera escala arrancará este jueves con el Northern Trust Open, cuyo campo será el Liberty National Golf Club de Nueva Jersey (ESPN Extra, desde las 15). De esos 125 golfistas iniciales quedarán solo 70 para el BMW Championship, en el Caves Valley Golf Club, en Maryland. Finalmente, la treintena de privilegiados animará el tercer y último capítulo: The Tour Championship, por jugarse en el East Lake Golf Club de Atlanta. De ese escenario surgirá el campeón de la FedExCup, quien formalmente será el ganador de la temporada y, al mismo tiempo, dueño de la impresionante suma de 15 millones de dólares y 5 años de exención en la máxima gira.



