Impactos mundiales

Corea-Japón 2002 es un torneo lleno de rarezas, pero la historia de David y Goliat se repitió varias veces; aquí el detalle de los partidos con desenlaces más inesperados de la Copa del Mundo
Corea-Japón 2002 es un torneo lleno de rarezas, pero la historia de David y Goliat se repitió varias veces; aquí el detalle de los partidos con desenlaces más inesperados de la Copa del Mundo
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25 de junio de 2002  • 11:48

Nadie miente cuando se dice que éste es el Mundial de las sorpresas. Hay equipos que llegaron por primera vez a los cuartos de final, favoritos que se quedaron en el camino mucho antes de lo imaginado, pero fundamentalmente dos resultados increíbles, de esos que acaban con todos los pronósticos y decepcionan a los apostadores: Francia 0 v. Senegal 1 y Corea 2 v. Italia 1.

Esos dos partidos pueden tranquilamente ubicarse entre los diez más imprevistos de todos los tiempos. Cada uno de esos resultados extraños estuvo acompañado por la explosión festiva de los más débiles (y el público, aunque sea neutral, siempre tiende a ponerse del lado del que tiene menos posibilidades) y por anécdotas como la que quedó después del triunfo coreano sobre Italia: el presidente del club Perugia amenazó con despedir a Jung Hwan Ahn, autor del gol de oro, aunque después cambió de parecer.

Aquí se mencionan algunos datos de estos diez capítulos impensados de la historia de la Copa.

1 Brasil 50: Brasil 1 v. Uruguay 2 (16 de julio). Es una de las más conocidas, pero también de las más antiguas y como tal, la historia se funde con el mito. Los datos reales:

n La concurrencia en el Maracaná era imponente. La FIFA dice que hubo 174.000 personas. El máximo en la historia de un partido mundialista. El estadio era una caldera.

n Uruguay tuvo problemas para ganarle a Suecia (3-2), apenas sacó un empate con España (2-2) y Brasil había arrasado con los dos rivales: 7-1 y 6-1, respectivamente. En consecuencia –se jugó un cuadrangular todos contra todos–, un empate le daba el título a los locales.

Pero con los años se contó también que eran 200.000 los brasileños que bramaban en las tribunas. Que el capitán uruguayo Obdulio Varela, el Negro Jefe, les dijo a sus compañeros antes del partido: “Los de afuera son de palo”. Que un dirigente uruguayo le pidió a su equipo que al menos perdieran de manera honrada, con un 0-4 estaba bien. Que ya se habían fabricados varios productos para vender con la consigna “Brasil campeón de la Copa Jules Rimet”.

2 Inglaterra 66: Corea del Norte 1 v. Italia 0 (19 de julio). Italia llegó al Mundial de Inglaterra con los excelentes antecedentes de sus equipos, que fueron campeones europeos en el 63 (Milan) y en el 64 y 65 (el Internazionale de Helenio Herrera). Entre sus jugadores de más renombres estaban Giacinto Facchetti, Sandro Mazzola o Gianni Rivera. Un empate ante el conjunto asiático, formado por futbolistas amateurs, les alcanzaba para clasificarse para los cuartos de final. Pero según cuentan las crónicas de época, los italianos estaban nerviosos y se vieron sorprendidos por la velocidad de los coreanos. Pak Doo Ik, un dentista que por hobby jugaba al fútbol, marcó el tanto.

Los titulares de los diarios italianos fueron muy agresivos: “Vergüenza nacional”, “Grotesco, batidos por coreanos”, “Más cómico que trágico”, “Humillados”, “La página más negra del calcio”, “Nuestro fútbol ha muerto”. La gente recibió al plantel en Roma con insultos y tomatazos. Después, Corea del Norte protagonizó en los cuartos de final, otro partido insólito: tras ir ganando 3-0 perdió por 5-3 con Portugal.

3 Brasil 50: Estados Unidos 1 v. Inglaterra 0 (29 de junio). La participación de los ingleses era seguida con mucho interés, dado que se trataba del primer Mundial para los inventores del fútbol. Además, llegaron con todas sus figuras, entre los que se destacaban Alf Ramsey y Stanley Matthews.

Los Estados Unidos tenían, como siempre, una formación compuesta por muchos extranajeros nacionalizados. Entre ellos había varios irlandeses y escoceses, que en los días previos al duelo fueron calificados por algunos medios británicos como traidores. El gol del triunfo fue de Joseph Gaetjens, un jamaiquino.

Más tarde, periodistas de agencias inglesas contaron que al llegar los télex desde Belo Horizonte pedían confirmación de la noticia, creyendo que se trataba de un error. Un periodista radial se atrevió a decir que Inglaterra había ganado 10-1, dando por sentado que al 0-1 de los cables le faltaba un 1 en el marcador inglés.

4 Italia 90: Camerún 1 v. Argentina 0 (8 de junio). El campeón del mundo, con Diego Maradona, ante el desconocido y hasta risueño Camerún en la apertura del Mundial de Italia, en Milán. Mientras algunos consideraban gracioso el nombre de Makanaky, los africanos sorprendieron a los argentinos con el cabezazo de François Oman Biyik.

En el regreso al país, Carlos Bilardo confesó: “Esa fue la peor derrota de mi carrera. Después de eso, si no llegábamos a la final no podíamos volver a la Argentina”.

5 Corea-Japón 2002: Senegal 1 v. Francia 0 (31 de mayo). Es tan reciente que no vale la pena hablar mucho del caso. Pape Bouba Diop, un volante que apenas metió cuatro goles en la Liga de Suiza en la última temporada (Grasshoppers), marcó el tanto del equipo de Bruno Metsu, que derrotó al campeón. En la cancha había tres franceses goleadores de ligas europeas: David Trezeguet (Italia), Djibril Cissé (Francia) y Thierry Henry (Inglaterra). Casi la misma situación que la Argentina-Camerún en el 90.

6Corea-Japón 2002: Corea 2 v. Italia 1 (18 de junio). Tampoco hace falta decir mucho. Sólo que Jung Hwan Ahn, que marcó el gol de oro, fue el primer coreano en actuar en la Liga de Italia; que Corea nunca había ganado un partido en los mundiales, y que los italianos pasaron de ser uno de los principales candidatos a quedar eliminados y en la posición más baja de la historia.

7España 82: Argelia 2 v. Alemania 1 (16 de junio). Primer triunfo africano sobre un equipo europeo en la historia. Después de un primer tiempo que terminó 0-0, los alemanes recurrieron al juego brusco en la segunda mitad. Pero los argelinos no se amilanaron y llegaron al gol gracias a Rabah Madjer; a 23 minutos del final, empató Karl-Heinz Rummenigge, pero enseguida Madjer fabricó una jugada brillante por la izquierda, desbordó y envió el centro para el gol de Lakhdar Belloumi.

Más vergonzosa que la derrota fue la actitud de los jugadores alemanes y austríacos en el partido siguiente. El 24 de junio de 1982, Argelia le ganó a Chile por 3-2 y se clasificaba si al día siguiente Austria y Alemania empataban o si cualquiera de los dos ganaba por más goles. Pero con el resultado conocido, un día después Alemania arregló todo con su vecino. Convirtió un gol a los 10 minutos del primer tiempo y los otros 80 ninguno de los dos volvió a patear al arco. Argelia se quedó afuera y los germanos llegaron a la final. Una historia lamentable que llevó a que los partidos de la última fecha de la primera rueda se jueguen el mismo día y a la misma hora.

8 Alemania 74: Alemania Democrática 1 v. Alemania Federal 0 (22 de junio). La disputa tanto política como deportiva se desarrolló en Hamburgo y la Alemania débil venció a la Alemania fuerte. Ambos jugaron con todos los titulares, pero más allá de lo chocante que resultó el partido para los organizadores, los dos estaban clasificados para la segunda etapa y más tarde el conjunto local se consagró campeón.

9 EE.UU. 94: Arabia Saudita 1 v. Bélgica 0 (29 de junio). Segundo triunfo asiático de la historia. Sorprendente porque Bélgica llegaba con la valla invicta y Arabia estaba haciendo su debut. El gol maradoniano de Saed Owairan al arquero Michel Preudhomme le dio la clasificación a los árabes, que eran dirigidos por el argentino Jorge Solari. Tras el gol del triunfo, el equipo ganador utilizó todas las mañas posibles para hacer tiempo hasta el final del partido.

10Chile 62: Unión Soviética 4 v. Colombia 4 (3 de junio). Todos en Arica, Chile, esperaban una goleada soviética. El equipo de Lev Yashin, “la araña negra”, llegaba como uno de los favoritos para ganar el Mundial. Y el partido se desarrolló como se esperaba. En apenas 11 minutos, los europeos ganaban por 3-0 y tras el descuento de Aceros, otra vez ampliaron la ventaja en la segunda mitad (4–1). El empate fue rápido y sorprendente hasta para los mismos sudamericanos, dirigidos por el argentino Adolfo Pedernera.

Uno de los goles colombianos, el de Marcos Coll, fue olímpico. Hasta aquí el único en la historia de los mundiales. En Colombia el partido se siguió por relatos radiales y el empate se festejó como la mayor hazaña del fútbol de ese país hasta ese momento.

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