"No se podía comenzar mejor"

Schumacher sólo temió por algún problema cuando abandonó Barrichello; Pelé le entregó el trofeo
Schumacher sólo temió por algún problema cuando abandonó Barrichello; Pelé le entregó el trofeo
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27 de marzo de 2000  

SAN PABLO (De un enviado especial).- Otra vez emergiendo en el domingo después de quedar desplazado viernes y sábado por el amago intimidatorio de los McLaren. Para Michael Schumacher, esto de salir airoso cuando todas las circunstancias parecen favorecer a sus rivales más temidos ya se está haciendo costumbre. Rutina que no por repetida disminuye en el alemán una pizca de satisfacción.

"La temporada no podría haber comenzado mejor para Ferrari", señaló Schumy apenas se bajó del auto ganador. Sonriente, el hombre que arrancó el año como para devorarse el campeonato avanzó hacia el podio para festejar otra victoria, la segunda consecutiva.

Las dudas por saber quién le entregaría el trofeo al ganador, tras la controversia originada por las acusaciones de corrupción que surgieron contra el alcalde de San Pablo, Celso Pitta -encargado original de la premiación-, se resolvieron al dejar ese acto en manos de Pelé. Distendido, el alemán conversó sobre fútbol con O Rei. "Fue grandioso haber recibido la copa de manos de él. Le pedí consejos de estrategia para aplicar con el equipo de pilotos", bromeó.

Quedaron, según se supo más tarde, en mantenerse comunicados para jugar un partido juntos, a pedido del ex futbolista. Allí intervino Giancarlo Fisichella, el tercero. "Mirá que yo juego mejor que él (por Schumacher), así que no dejes de llamarme", le dijo el italiano a Pelé.

Cuando llegó la hora del análisis, Schumacher confesó que por momentos temió que las cosas no terminaran tan bien para él. "Después de ver lo que ocurrió con Rubens (Barrichello), tuve miedo de que me sucediera algo similar, y por eso al final opté por girar más lentamente."

Admitió, además, que la inesperada retirada de Mika Hakkinen le facilitó la estrategia. "La carrera fue entretenida y fácil, pero habría sido más complicado para mí si Mika hubiera estado en toda la competencia, porque yo me había esforzado mucho en la lucha con él en la primera parte. Después de que quedó afuera, todo se hizo más sencillo". Y siguió:"Al elegir McLaren y Ferrari, diferentes estrategias, se pudo ver una lucha en la pista. Antes no podíamos alcanzarlos, pero ahora les estamos dando pelea".

También se refirió a lo ocurrido cuando se lo vio girar muy lentamente durante un par de vueltas, aunque no fue muy explícito:"Un problema hizo que no pudiera tomar las curvas con rapidez".

Schumacher tiene nada menos que 20 puntos de ventaja sobre el finlandés, su adversario más directo. Si bien queda mucho por recorrer, el dato no es menor. Sobre todo si se buscan comparaciones con situaciones que el alemán vivió en el pasado.

En la semana previa a la carrera le había dicho a La Nación que sólo dos veces en su trayectoria se había sentido al mando de un auto muy confiable: la primera, en 1994, cuando logró el título con Benetton -entonces también se impuso en las dos primeras pruebas-; la segunda, ahora.

Claro que también se pueden encontrar antecedentes en el otro sentido. En 1997 también llegó a aventajar por 20 puntos a Jacques Villeneuve, pero terminó cediendo el campeonato en manos del canadiense.

"Para la próxima carrera, en Imola, el equipo introducirá mejoras surgidas del desarrollo de los autos; ahora les quiero dar una alegría a los tifosi en su propia tierra", dijo Schumy. Por lo visto ayer, nadie puede recortarle las ambiciones.

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