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Así terminó la historia de La Aguada 2003, como nadie lo esperaba: madrugada en la cancha 1 de Palermo, la copa del Argentino Abierto, amigos y Eduardo (h.), Ignacio y Javier Novillo Astrada sin Miguel, noqueado en los festejos; el 3 con los dedos refiere a la Triple Corona lograda.
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La Aguada 2003, una historia irrepetible: los cuatro hermanos Novillo Astrada, un equipo que pasó de nada a todo en la Triple Corona y un casamiento postergado

Tuvo un jugador debutante, tumbó cuatro veces al campeón argentino y arrasó cuando nadie lo esperaba; aquella final de la “sentada” de protesta del público

Tuvo un jugador debutante, tumbó cuatro veces al campeón argentino y arrasó cuando nadie lo esperaba; aquella final de la “sentada” de protesta del público

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Otra vez un Gonzalo Pieres, otra vez Palm Beach, otra vez marzo. Otra vez la cuestión de que otro Pieres, un adolescente, entraba a Ellerstina. Tres años atrás había terminado mal: Adolfo Cambiaso había dado un portazo para irse con Bartolomé Castagnola y Sebastián Merlos a abrir su propio equipo, La Dolfina. Estaba disconforme porque Gonzalito Pieres, el chico de 18 años que ingresaba, todavía estaba verde, según él. Y Gonzalo, el padre, insistía en que su chico ya debía protagonizar las grandes ligas. El tema derivó en la escisión más estruendosa de los últimos 40 años del polo. Quizás de su historia.