Arreglos y apuestas: Trungelliti, furioso por un malicioso mensaje de un colega con peso en la ATP

En febrero pasado, Marco Trungelliti denunció un intento de soborno; desde entonces, recibió apoyos y algunas miradas maliciosas
En febrero pasado, Marco Trungelliti denunció un intento de soborno; desde entonces, recibió apoyos y algunas miradas maliciosas Fuente: LA NACION - Crédito: Hernán Zenteno
Sebastián Torok
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28 de abril de 2019  • 23:59

Cuando el tenista santiagueño Marco Trungelliti respiró profundo y, luego de analizarlo una y mil veces, decidió confesar, en febrero pasado en LA NACION, la angustiante situación por la que estaba atravesando luego de denunciar un intento de soborno por parte de una red de partidos arreglados y apuestas, que derivó en la suspensión de tres colegas argentinos y en que algunos lo tildaran de "buchón", fue consciente del efecto que tendrían sus palabras. Pero no toleró más ser apuntado con el dedo acusador por algo que, según justificó, no tenía responsabilidad. Desde entonces, recibió muchas palabras de aliento y muestras de apoyo, pero también la mirada desconfiada de otros jugadores y la pasividad de la Unidad de Integridad del Tenis (TIU; un organismo creado para tratar de combatir la corrupción en ese deporte), algo con lo que no contaba y que lo indigna. En las últimas horas, el actual 131º del circuito se enfureció porque un integrante del Consejo de Jugadores ATP, que -en teoría- se encarga de defender los derechos de los tenistas y es presidido por el Nº 1, Novak Djokovic, tuvo un desafortunado comentario en Twitter.

Todo surgió a partir de un mensaje de apoyo a Trungelliti del reconocido entrenador australiano Darren Cahill (ex coach de la rumana Simona Halep). "Le daría la mano a Marco y le diría 'bien hecho'. Creo que la mayoría de los jugadores que compiten en eventos del Tour y Slam harían lo mismo. Este es un problema en los eventos de bajo nivel (Futures y Challengers) y cuanto más hable, mejor. Necesitamos más Marco's", publicó Cahill en la red social. Sin embargo, la polémica la inició el ucraniano Sergiy Stakhovsky, actual 115º del ranking y miembro del Consejo de Jugadores, al escribir sobre el tuit que había publicado Cahill: "La delgada línea entre el denunciante y el soplón, todo depende de quién es el juez...". Las palabras de Stakhovsky no pasaron inadvertidas, al contrario: el coach australiano reaccionó y, obviamente, Trungelliti también. "De verdad? Este es el apoyo que recibe un jugador por parte de un miembro del consejo de jugadores después de realizar una denuncia? Claramente esta es la razón por la cual no hay denunciantes y la corrupción tiene acceso libre a la autopista", escribió el argentino en su cuenta de Instagram (@mtrunge).

El desafortunado comentario en Twitter de Sergiy Stakhovsky sobre Marco Trungelliti, generó diversos comentarios en redes sociales. Al ucraniano le recriminaron, por ejemplo, seguir jugando dobles con su compatriota Denys Molchanov (70º de la especialidad), sospechado de arreglo de partidos, especialmente en un match de 2015, en un Challenger de Dallas, frente al argentino Agustín Velotti.

Más tarde, consultado por LA NACION, Trungelliti añadió, muy molesto: "Para mí fue el resumen que muestra lo distorsionado que está el lineamiento de lo que está bien y lo que está mal dentro del ámbito del tenis. Al parecer este tema es más tabú de lo que pensaba y parece que hacer silencio es el modus operandi, cada uno seguir con su camino como si este problema no existiera cuando lo que está ocurriendo es que hay un sistema de corrupción paralelo funcionando. Me gustaría que se pueda dejar de hablar de lo que yo pasé y se empiece a hablar de lo importante que es la denuncia que realicé y saber cómo y por qué se llegó a este grado de 'normalización' de la corrupción". Pocas horas después de su infortunado comentario, Stakhovsky le escribió al argentino: "En primer lugar me disculpo por esa reacción. Cambié mis palabras. Reaccioné con poca información y no debería haber hecho eso".

Trungelliti todavía espera, con fastidio y ansiedad, que la TIU emita un comunicado que deje en claro su falta de responsabilidad en las investigaciones que finalizaron con las sanciones para Federico Coria, Nicolás Kicker y Patricio Heras. Se siente desprotegido por ese organismo. "Para que las cosas puedan cambiar y mejorar hay que empezar por aceptar que hay algo que no está funcionando bien y principalmente no ser egoístas y poder pensar en mejorar el sistema para que no exista la posibilidad de que sea un recurso recurrir a arreglar partidos sino que el esfuerzo del jugador profesional de tenis esté bien redituado", le expresó Trungelliti, desde Andorra, a LA NACION.

Marco Trungelliti jugó por última vez en la qualy de Montecarlo. Allí sufrió una lesión en la espalda que no le permite competir. Su anhelo es actuar en Roland Garros (26 de mayo), pero intentará reaparecer en el Challenger de Heilbronn, el 13 de ese mes.

Cahill, que de cierta manera quedó en el medio de una situación que no buscó, también le envió un mensaje a Trungelliti por Instagram. "Buenas lecciones para ser aprendidas por todos, Marco. Es de esperar que el proceso mejore y la TIU haga más para eliminar la corrupción y proteger a aquellos jugadores que estén dispuestos a ayudar. Todos debemos estar mejor educados sobre estos temas; cuanta más información tengamos, mejor. Bien hecho por su honestidad e integridad. Espero que esta experiencia te fortalezca y te motive a mejorar tu carrera como jugador. Buena suerte".

Trungelliti, muchas veces, siente que nada solo en medio de un océano.

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