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LA PLATA.- Pasaron ya casi 20 meses desde aquel 2 de julio de 2000 cuando la desgracia, primero, y la decisión propia, después, terminaron por convertir a Jorge Daniel Ojeda en un ex jockey. Y no cualquiera, sino el dominador de las estadísticas de pilotos platenses entre 1987 y 1994, nada menos.
Fue un largo período en el que Ojeda guardó silencio y hasta duelo por haber participado en la cuádruple rodada que se llevó la vida de Karina Rachid , en el Bosque, y a él le significó fracturas de vértebras, varias costillas rotas y aprender a mirar la vida desde otro ángulo.
Sólo ahora Ojeda se animó a romper el silencio y referirse a aquel percance que marcó su vida. "El accidente fue determinante. Yo había tenido muchas caídas en mi profesión, algunas importantes, pero a partir de aquél comencé a preguntarme si valía la pena seguirme arriesgando. Y me respondí que no tiene sentido. Hay accidentes y accidentes. Y éste fue producto del mal estado en que se encontraba la pista del hipódromo. Había muchos pozos y mi caballo tropezó en uno. Hubo una muerte, pero se intentó minimizar todo y no se respetó al ser humano", recuerda, mientras juega con su hijo Ezequiel.
-¿Por qué lo dice?
-Se intentó hacer creer que mi caballo no estaba en condiciones de correr, que estaba roto; incluso, se inventó que yo quise hacerlo retirar de las gateras. ¿Cómo iba a estar roto si venía de ganar y llegar segundo en sus dos últimas carreras? Durante el desarrollo, mi caballo venía tan bien que estaba seguro de su victoria.
Actualmente, Ojeda, "El Negro", no recuerda el nombre del caballo al que montaba entonces (Coral Parade), que fue el primero en caer y se convirtió en una trampa para los que venían avanzando desde atrás.
- ¿Cuáles fueron las principales consecuencias del accidente?
-Por las fracturas todavía siento dolores, pero el trauma es psíquico. Hubo una muerte que pudo evitarse. Además, la atención que recibimos por el cuerpo médico no fue la mejor y el traslado al Instituto Médico Platense tampoco. Si hasta el cuidador Agustín Corso tuvo que acompañarme en el viaje en la ambulancia sosteniendo la camilla para que no se moviera.
- ¿Dolió dejar una profesión donde fue exitoso?
-En ese momento no me daba cuenta de nada, fue una reacción de ser humano antes que la de jockey. No quería que me hablaran de carreras: recién volví a entrar en el hipódromo hace tres meses.
-¿Cómo es vivir sin la fama de antes?
-Sirve para diferenciar cuáles son los amigos de siempre y cuáles los oportunistas, que desaparecieron con la misma velocidad con que llegaron.
- ¿Volverías a correr?
-A veces me dan ganas, pero para qué. Incluso en qué condiciones lo haría si aún siento dolores cuando me subo a un caballo y lo pongo al galope. Tal vez si recupero el entusiasmo me dedicaría a la cuida.
Durante ocho años seguidos Ojeda lideró la tabla de posiciones de los jockeys más ganadores del Bosque. En su trayectoria alcanzo más de 2000 éxitos y hay quienes aseguran que duplicó ese numero en las cuadreras. Sólo con el caballo Lost, obtuvo 16 triunfos.



