Julio Alsogaray, el navegante que no se rinde y va por su último objetivo: Tokio 2020

Julio Alsogaray, con su hijo Mateo, y la satisfacción tras ganar la Semana de Buenos Aires
Julio Alsogaray, con su hijo Mateo, y la satisfacción tras ganar la Semana de Buenos Aires
Olivia Díaz Ugalde
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15 de octubre de 2019  • 23:59

Voz noble. Sencillo. No se enrosca en los porqués, sino en las soluciones. Disfruta. Navega. Aprende. A partir de sus 39 años, y de los más de 20 dentro de la náutica, habla con sapiencia de la materia y también mira hacia delante. Siempre tuvo sus objetivos claros, y si bien ahora hay uno que marca su Norte, de no alcanzarlo marcará el final de su carrera. Algo a lo que no le teme en absoluto.

Julio Alsogaray es un hombre de agua. Nacido en San Pedro y criado en buena parte de su carrera en Buenos Aires, sabe que su trayectoria como deportista de elite está llegando a su fin. Pero no sin antes buscar revancha en la cita olímpica de Tokio. Ese, hoy, es un objetivo, la luz en su camino.

"Me estoy preparando para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Es mi última oportunidad. Por eso mi participación en la Semana de Buenos Aires fue mi última, porque si no me clasifico en febrero en el Mundial, me retiro. Y si llego a los Juegos, el adiós llegará en agosto, después de Japón", explica Alsogaray a LA NACION, un día después de haberse coronado campeón de la Semana de Buenos Aires, torneo que anualmente organiza el Yacht Club Argentino.

Julio Alsogaray, y la satisfacción tras ganar la Semana de Buenos Aire
Julio Alsogaray, y la satisfacción tras ganar la Semana de Buenos Aire Crédito: YCA

La Argentina como país ya tiene la plaza olímpica asegurada. Francisco Guaragna la obtuvo en el Mundial Láser en agosto. Ahora resta saber quién será el representante y por eso tres selectivos formarán parte de la clasificación interna para determinar al argentino que viajará a Tokio. Alsogaray dio la primera estocada al ganar en Buenos Aires. Los dos selectivos restantes serán en noviembre, en el Campeonato Argentino de Quilmes, y en febrero de 2020, en el Mundial de la categoría en Australia.

"El nivel de la Semana de Buenos Aires fue muy bueno. Hace mucho que no se lograba un nivel tan alto. Como se dio en una fecha en la que no había muchos torneos, muchos buenos atletas vinieron y se dio una gran competencia. Además de la competencia interna que había entre nosotros", describe quien fue representante olímpico en Pekín 2008, Londres 2012, Río 2016, Campeón Argentino y Sudamericano en Laser y Campeón Mundial, Sudamericano y Norteamericano en Lightning.

Esta fue la participación número 21° para el deportista, quien desde 1999 no falta a una cita del torneo organizado por el Yacht Club Argentino. Para esta edición, por cuestiones climáticas las regatas del sábado fueron canceladas y luego el cronograma siguió como había sido planificado. Este campeonato constó de cinco días de competencias, con 520 inscriptos de 13 países diferentes.

"Dársena Norte (la cancha donde se corrieron las regatas del torneo) es donde arranqué y me entrené durante muchos años. Es como el jardín de mi casa, me parece una de las canchas más lindas del país. Y muy complicada. Hay de todo: olas, corrientes, viento, todo lo que la hace más divertida", relata.

-Es un objetivo muy importante la clasificación a Tokio y de una manera que nunca te tocó. ¿En qué momento de tu carrera te agarra?

-Tuve un par de años tranquilos, por un montón de cosas diferentes, y este último año me puse a entrenar en el país y con la mira puesta sólo en la clasificación para los Juegos de Tokio. Y si llego a clasificarme haremos un esfuerzo extra, ya que hoy cuesta mucho poder competir.

-¿Qué tipo de esfuerzo?

-Primero por mi hijo Mateo y después está lo económico. Porque si no tenemos apoyo y hay que costear los viajes y la preparación del barco, uno tiene que hacer muchos esfuerzos, dejar de hacer algunas cosas para poder salir a competir. Hoy en día cuesta el doble con este tipo de cambio dólar que tenemos. Pero siempre brota la fuerza, las ganas, y haremos el esfuerzo. Uno corre porque le gusta, no por la plata en el bolsillo.

Julio Alsogaray, y la satisfacción tras ganar la Semana de Buenos Aire
Julio Alsogaray, y la satisfacción tras ganar la Semana de Buenos Aire Crédito: YCA

Este título que obtuvo en Buenos Aires lo ilusiona al sampedrino, ya que llegaba luego de una lesión en su carrera que no le permitió terminar la clasificación a los Juegos Panamericanos de Lima. Alsogaray había ganado el selectivo del Mar del Plata e iba rumbo a Paracas (Perú), donde se disputaría el Sudamericano clasificatorio para el certamen continental. Pero un fuerte dolor muscular en la cintura impidió que continuara, por lo que decidió frenar.

Semanas más tarde, otro impacto familiar marcó su vida: en un intento de asalto en la vivienda de San Pedro durante una madrugada, su hermano (Pedro) y su cuñada (Victoria) fueron baleados por los malhechores. Hoy, tres meses después, ambos están mejor de salud y Julio pudo abocarse con mayor tiempo a su actividad. Siguiendo muy de cerca lo que ocurre con su familia después de un momento tan feo por el que les tocó pasar.

"Después de la lesión que me impidió ir al Sudamericano, tuve que parar, descansar y hacer una buena pretemporada pensando todo lo que se venía. Y ahora vamos agarrando un poquito de ritmo internacional para todo lo que se viene. Muy ilusionado", contó Alsogaray. Llegar a Tokio es su obsesión. Antes y ahora.

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