
A diez años de la privatización de Aerolíneas, se retira Iberia
La firma española conservará sólo el 0,34% de su par argentina.
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La compañía aérea española Iberia reducirá su participación en Aerolíneas Argentinas (ARSA) a casi cero antes de salir a la Bolsa. Sucede que, al no acompañar la capitalización de ARSA que hará el Estado español, su participación se licuará para caer del 8,5% actual al 0,34 por ciento.
Al mismo tiempo, el principal accionista de Iberia, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) -mediante la que el Estado español gestiona sus empresas públicas y que controla el 33% de Aerolíneas-, aumentará su participación en ésta para compensar la retirada de Iberia.
En junio último la SEPI propuso una ampliación de capital de US$ 650 millones para Aerolíneas, cuya deuda iguala a sus activos. Como contrapartida, la compañía aérea llevaría a cabo un drástico plan de saneamiento. Inicialmente, se esperaba que los accionistas minoritarios de Aerolíneas, como Iberia y American Airlines, suscribieran la ampliación en proporción a su participación. Pero una fuente de Iberia dijo ayer que han decidido no participar de la operación.
La compañía española tenía previsto cotizar en Bolsa en octubre o noviembre últimos, aunque finalmente retrasó esa decisión a la espera de una recuperación de los mercados financieros y de la resolución de su intento por comprar su rival doméstico, Air Europa.
La SEPI aspira a colocar el 54% del capital de Iberia entre nuevos inversores tras vender a principios de año un 40% a una serie de empresas, incluyendo la británica British Airways y el grupo Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA). El gobierno argentino y los empleados de Aerolíneas Argentinas poseen un 5 y un 10% respectivamente en la compañía aérea y está previsto que participen en la ampliación de capital.
Otros socios de Aerolíneas son Merrill Lynch y Bankers Trust, filial del Deutsche Bank. Iberia entró en el capital de la línea aérea argentina a principios de los años 90.
Posteriormente, aumentó su participación al 85% y tuvo que asumir nuevos pagos, por 500 millones de dólares, debido a la creciente deuda de Aerolíneas y a la reticencia de los otros socios, incluyendo el gobierno argentino, a inyectar más fondos.
La SEPI asumió la mayor parte de la participación de Iberia en Aerolíneas como consecuencia del plan de reflotamiento de la compañía española a mediados de los 90 y ahora podría aumentarla.



