
Aumenta la mano de obra infantil
Unos 252.000 niños de entre 6 y 14 años desempeñan algún tipo de actividad laboral; provienen de las miles de familias pobres e indigentes que se ubican, principalmente, en el nordeste del país, con una concentración desmedida en el Gran Rosario
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Unos 252.000 niños de 6 a 14 años trabajan, en forma ilegal, en la Argentina. Un 84 por ciento de estos niños vive en hogares pobres y es la zona del Gran Rosario la que reúne la mayor cantidad de estos precoces trabajadores, según una encuesta de la consultora Equis.
En total, 252.000 son los niños que trabajan, incluidos 211.000 de hogares pobres y 140.000 de familias indigentes.
La línea de pobreza se define, en este caso, por un techo de ingresos mensuales de la suma de 148 pesos y la de indigencia, como un monto de 63 pesos.
Deserción escolar
En el informe "Escuela y Trabajo Infantil", al que tuvo acceso La Nación , la consultora que dirige el sociólogo Artemio López indicó que la tasa de deserción escolar entre los niños que tienen empleo es un 1063 por ciento mayor a aquellos que no trabajan.
"El 84 por ciento de los niños trabajadores reside en hogares bajo la línea de pobreza, en tanto el 58 por ciento proviene de hogares indigentes y el 16 por ciento restante reside en hogares no pobres", se expresó en el trabajo.
Esta distribución refleja "la muy alta incidencia de la pobreza por ingresos del hogar en el fenómeno de los niños trabajadores".
Equis es una consultora que realiza trabajos de investigación y encuestas para diversos partidos políticos y empresas privadas. López en tanto, tiene fuertes vínculos con el gremialismo nulceado en la Confederación de Trabajadores Argentinos, que se opone a la CGTy a las políticas económicas del gobierno menemista.
La Argentina cuenta con 4.500.000 menores de 14 años -un 45 por ciento del total- que vive en condiciones de pobreza. El seis por ciento de los niños de 6 a 14 años está "sometido ilegalmente a condición de trabajadores". En el Gran Buenos Aires, unos 11.412 niños de hasta 14 años pertenecen a la categoría de "ocupados o desocupados".
Abriendo puertas
"Pibes que abren puertas, limpian vidrios, aquellos que ayudan a sus padres en la venta callejera o en la construcción, cartoneros, lateros", son algunos de los ejemplos del trabajo infantil en la Argentina, según explicó López en dialogo con La Nación . Eduardo Bustelo, ex titular de la oficina local de Unicef y asesor de la Alianza en temas sociales, aseguró que la Argentina presenta la paradoja de contar con un 14,5 por ciento de desocupación entre la población adulta y, al mismo tiempo, emplear a niños que deberían estar en la escuela y no trabajando en la calle.
"El trabajo infantil es una causa principal de marginación, atraso, repitencia y deserción escolar", según el trabajo de Equis, elaborado en base a los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Por cada niño no trabajador que deje la escuela primaria, habrá 10 niños trabajadores que repetirán el mismo camino.
Alguna vez
Entre los chicos que trabajan, un 22,1 por ciento "no asiste pero asistió" a la escuela y un 36,2 por ciento "asiste con sobreedad". Para este sector joven "habría que pensar en establecimientos especiales", señaló Bustelo.
En el informe se expresó que "la condición de trabajador infantil generada por la pobreza atrasa, cuando no definitivamente aparta, al niño de la escuela".
Al respecto, hay un 15,5 por ciento de niños entre 13 y 15 años que trabajan o buscan trabajar, mientras cursan el séptimo grado de la escuela primaria.
"Una solución posible es imitar a otros países, donde los gobiernos acuerdan con las empresas privadas que no tomen a niños menores de 14 años", aseguró Bustelo a La Nación .
En ese sentido, el ex titular de la filial de Unicef Argentina apuntó que "en Salta hay empresas tabacaleras, entre otras, que emplean niños".
"Hay algunas organizaciones internacionales que defienden el trabajo de los chicos más pobres, porque aseguran que de esta manera contribuyen al ingreso de sus familias que al menos tienen algo a fin de mes. Pero otros sostienen que si los niños trabajan, jamás dejarán de estar en la frontera de la pobreza", explicó Bustelo.
- ¿Cuál de las dos posturas cuenta con mayor adhesión en la Argentina?,preguntó La Nación .
-Sin duda que la segunda es mayoritaria -respondió concluyente, el analista cordobés-.
Rosario, a la cabeza
El Nordeste contiene la mayor cantidad de pobreza infantil de la Argentina: un 65 por ciento de los menores de 14 años en esa zona es pobre y el 22 por ciento es indigente. En el Gran Buenos Aires, esas cifras son del 39 y el 10 por ciento, respectivamente.
Pero "el aglomerado de mayor intensidad de niños que trabajan es el Gran Rosario, donde el 8,6 por ciento de los menores de 6 a 14 años realiza actividades laborales", señala el informe de la Consultora Equis, que capitanea el sociólogo Artemio López. Luego, se ubica la zona del Gran Mendoza, con un 6,9 por ciento.
En términos sociales, el 11 por ciento de los niños de 13 años, y el 15 por ciento de los menores de 14 años que viven en barrios pobres, trabaja. Por otro lado, hay un 8 por ciento y un 13,5 por ciento, respectivamente, que no trabaja ni estudia.
Por si alguien no lo recuerda, el trabajo de menores está prohibido por las leyes argentinas, por lo que los empleadores de labor infantil están sujetos a ser perseguidos en la Justicia.




