
Autorizan a reabrir el Banco República
La medida del Banco Central aliviaría la situación judicial del empresario.
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El Banco Central (BCRA) autorizó ayer al suspendido Banco República, propiedad del empresario prófugo Raúl Moneta y de la familia Lucini, a reanudar sus actividades aunque sólo como entidad mayorista, con facultades para captar depósitos superiores a un millón de pesos.
La resolución llegó luego de que el directorio del organismo monetario aprobara el plan de saneamiento presentado por la autoridades del República, que, entre otras cosas, le permite cancelar todas las deudas que mantenía con su controlado, el desaparecido Banco Mendoza.
Este punto es el más importante del programa aceptado ayer, ya que además le permitiría a Moneta modificar su actual situación judicial, librarse de una condena por vaciamiento del Mendoza y evitar la cárcel.
Según fuentes del sector financiero consultadas por La Nación , lo resuelto por el BCRA se ajusta a derecho, pero no deja de ser polémico, habida cuenta de la condición de prófugo de la Justicia que mantiene uno de los principales accionistas del República.
En cuanto a lo estrictamente económico, lo dispuesto ayer permitirá que la entidad cancele los pasivos por $ 400 millones que mantiene con distintos bancos, evitándoles el costo de litigar para su recuperación.
Moneta podrá reabrir el República
El Banco Central aprobó el plan de saneamiento presentado por la entidad de la que forma parte el empresario prófugo; la medida lo favorece judicialmente.
El Banco Central (BCRA) autorizó ayer al suspendido Banco República, parte del grupo del mismo nombre que preside el empresario prófugo de la Justicia Raúl Moneta, a reanudar sus operaciones al aprobar el plan de regularización y saneamiento que ha presentado por esa entidad.
La medida, que hoy será oficialmente comunicada a las autoridades del República, permitiría a ese banco reabrir mañana sus puertas, tras 120 días de inactividad, aunque en forma condicionada. Por ejemplo, sólo se lo habilitó para captar grandes depósitos (superiores a un millón de pesos) durante un año, período durante el cual se "verificará el funcionamiento de la entidad reestructurada", según un comunicado del BCRA.
Paralelamente, deja abierta una posibilidad para que Moneta (una figura con sólidos contactos en el gobierno nacional) cambie la carátula de la causa y le evite ir a la cárcel.
El plan se basa en la cancelación de una deuda por 23,8 millones de pesos que el República mantenía con su controlado, el Banco Mendoza, la que derivó en una investigación judicial por presunta subversión económica y vaciamiento por parte del empresario. En el curso de estas actuaciones, el juez federal mendocino Luis Leiva libró hace más de dos meses una orden de detención contra Moneta, que jamás logró ser cumplida.
Para hacer frente a estos compromisos y quedarse con fondos líquidos como para enfrentar la reapertura (que le permitiría retirarse ordenadamente de la actividad), Moneta vendió recientemente el 19,2% de las acciones del CEI Citicorp Holding.
La operación se cerró por un total de 125,4 millones de dólares al fondo de inversión texano Hicks, Muse, Tate & Furst (HMT&F), que de esta manera pasó a tener el control de uno de los mayores holdings de comunicaciones de la Argentina. Pero sólo 68,8 millones (obtenidos por los papeles que mantenía del CEI que el banco mantenía en su poder) serán utilizados para esta solución.
Con ese dinero en mano, Moneta decidió privilegiar los compromisos impagos que mantenía con su controlado, el Banco Mendoza, al tiempo que negoció con otros 13 bancos acreedores otro programa para hacer frente escalonadamente a otros pasivos (los iría cancelando a medida que se desprenda de activos que el grupo mantiene en su poder).
En este sentido, el plan de regularización y saneamiento presentado por el República estipula la constitución de un fideicomiso para cancelar las deudas con los principales acreedores de la entidad y la afectación de las garantías recibidas en pago de redescuentos por iliquidez otorgados antes de su suspensión, indicó el BCRA en un comunicado.
Programa de salvamento
La aprobación de ese programa de salvamento del República comenzó a analizarse en el BCRA el último viernes, luego de que un alto directivo de la entidad acercara la carpeta con la propuesta formal. Los allegados a Moneta confiesan que fue él mismo quien hace tres semanas empezó a dar forma a su nuevo y complejo plan. Fue en el mismo momento en que logró cerrar trato con Tom Hicks, su socio en el CEI y titular del fondo de inversión norteamericano.
La propuesta fue tomando forma definitiva cuando el resto de los grandes acreedores allanaron el camino para una salida negociada, aceptando un cronograma de pagos que se ejecutará a partir de que un fideicomiso (fondo específico) integrado por activos del República permita ir ejecutándolos para transformarlos en dinero fresco.
Para el BCRA el plan cumple "satisfactoriamente con la totalidad puntual de los requisitos" establecidos para que una entidad funcione como banco.
La entidad monetaria sostuvo que su reapertura permitirá "resolver la situación de la totalidad de las acreencias del Banco Mendoza residual", a la vez que posibilita que el República recupera el grado de liquidez necesaria para operar.
Según se explicó, el República canceló una operación interbancaria (call) con el Mendoza por 23,8 millones de pesos, la que tenía como contrapartida una operación interfinanciera (call) por igual monto en la que el República era acreedor.
Ahora el República "ha decidido capitalizar esta acreencia en el Banco Mendoza con el objeto de facilitar la cancelación de la totalidad de los pasivos" de éste.
El comunicado explica que la operación anunciada ayer fue posible "por la situación de solvencia de ambas entidades al momento de enfrentar crisis de iliquidez".
Por eso, añade, "el Banco República podrá reanudar sus actividades con un significativo exceso de capital (300%) y de liquidez (800%)" sobre las normas que prescribe la autoridad monetaria.
"Por otra parte -continúa el comunicado-, el Banco República, como accionista mayoritario del Banco Mendoza, ha renunciado a los derechos que le pudieran corresponder por cualquier resultado positivo que surgiera de su liquidación, los que serán destinados a rescatar aportes de Sedesa (Seguros de Depósito SA)", se indicó.
Radiografía
- Accionistas: Raúl Moneta, 33%; Benito Jaime Lucini, 33%; Monfina, 33%, y Jorge Rivarola, 1 por ciento.
- Activos: 531,8 millones de pesos, antes de la corrida de depósitos que provocó la suspensión de la entidad por parte del Banco Central.
- Créditos: según los datos del último balance aprobado, alcanzaban a 299,9 millones de pesos.
- Personal: trabajaban en la entidad financiera, hasta febrero último, alrededor de 108 empleados.






